En el artículo Thanatotheristes y Ulughbegsaurus, superdepredadores ecológicos, de estos #JuevesDeDinosaurios quedó pendiente la promesa de presentar la ficha que hoy veremos: Thanatotheristes degrootorum, el superdepredador del Cretácico en América del Norte.
Como vimos en ese artículo cuando aparecieron los tiranosaurios hace unos 165 millones de años, no eran los tiranos que acabaron reinando durante el Cretácico en Asia y Norteamérica. Algunos eran "diminutos", medían apenas 1.5m de alto, y cazaban a la sombra de los carnívoros gigantescos de aquella época, como los alosauroideos y megalosauroideos.
Hace unos 80 millones de años, estos depredadores desaparecieron y los tiranosaurios tuvieron oportunidad de ascender hasta la cima de la cadena trófica y convertirse en máximos depredadores. Hace unos 66 millones de años, poco antes de que se extinguiera, el famoso T. rex llegó a medir 12m de largo y a pesar más de nueve toneladas. Thanatotheristes, el dinosaurio “caracortada”, esclarece cómo se convirtieron en superdepredadores el Tiranosaurio Rex y sus parientes.

Jared T. Voris está acostumbrado a trabajar con la muerte. Para principios de 2018, este estudiante de máster de la Universidad de Calgary llevaba más de un año estudiando huesos en colecciones de museo para conocer cómo habían evolucionado los tiranosaurios. Durante una visita a las colecciones del Museo Real Tyrrel, encontró un armario con fósiles que no pudo identificar.
Tras dos años de ardua investigación, Voris y sus colegas describieron un nuevo tiranosaurio canadiense, por primera vez luego de 50 años. El descubrimiento se informó en un artículo en la revista Cretaceous Research, titulado "A new tyrannosaurine (Theropoda:Tyrannosauridae) from the Campanian Foremost Formation of Alberta, Canada, provides insight into the evolution and biogeography of tyrannosaurids", publicado el 23 de Enero de 2020.
“Estamos encantados de anunciar la primera nueva especie de tiranosaurio descubierta en Canadá en 50 años”, dijo el Dr. François Therrien, curador de paleoecología de dinosaurios en el Museo Royal Tyrrell. "El último tiranosaurio descrito en Canadá fue Daspletosaurus en 1970".

La especie identificada medía unos 2.4m de alto y 8m de largo, lo que lo convertía, con mucha probabilidad, en el superdepredador de su entorno en ese momento, hace unos 79.5 millones de años (período Cretácico), por lo que se alimentaría de grandes dinosaurios herbívoros, como el Xenoceratops con cuernos y el Colepiochephale con cabeza de domo. Apodado Thanatotheristes degrootorum, la antigua criatura es el tiranosaurio más antiguo conocido de Canadá y el norte de América del Norte. Al igual que sus parientes más cercanos, este carnívoro tenía un hocico largo, protuberancias en el cráneo y grandes dientes afilados que medían más de 7cm de largo. Aún así, presenta una serie de autopomorfías (carácter exclusivo y distintivo de una especie) que lo diferencian de sus parientes más cercanos, como son las crestas verticales que se extienden a lo largo de la mandíbula superior.
El nombre genérico proviene del griego «Thánatos», el dios de la muerte; y theristes, el que cosecha o siega, por lo que Thanatotheristes significa "segador de la muerte".
El nombre de la especie hace honor a John De Groot, granjero y entusiasta de la paleontología que encontró los restos del cráneo fósil del dinosaurio en 2010, mientras daba un paseo por el bosque cerca de la ciudad de Hays.
“La mandíbula fue un hallazgo absolutamente impresionante. Sabíamos que era especial porque podías ver claramente los dientes fosilizados”, dijo John De Groot.
“John siempre decía que algún día encontraría un cráneo de dinosaurio. Encontrar la mandíbula fue emocionante. Escuchar que se trata de una nueva especie y ver que se le dio nuestro apellido fue increíble”, agregó Sandra De Groot.
"Han sido un recurso invaluable. Y es una prueba de que no es necesario ser paleontólogo para contribuir a la paleontología", expresó Voris sobre los De Groots.

Casi una década después de que se limpiaran, catalogaran y almacenaran, Voris y sus colegas empezaron a reunir las piezas de este rompecabezas paleontológico. El equipo se centró en las mandíbulas, cuyos bordes prominentes sugerían estructuras faciales perdidas; Además, en el corte transversal, el pómulo era ovalado, lo que lo diferenciaba de otros tiranosaurios emparentados.
El Thanatotheristes fue hallado en una formación rocosa poco estudiada y, al tener 79.5 millones de años de antigüedad, los fósiles aportan pistas para descubrir cómo fueron evolucionando los tiranosaurios primitivos. “Es el tiranosaurio más antiguo que se ha documentado en Norteamérica”, afirma la coautora Darla Zelenitsky, paleontóloga de la Universidad de Calgary y directora de tesis de Voris.
Con el descubrimiento del Thanatotheristes, podría decirse que los tiranosaurios del oeste de Estados Unidos y Canadá forman dos linajes distintos: un grupo septentrional con hocicos largos y profundos y un grupo meridional con hocicos más cortos, como el del bulldog.
Quizá esta división refleje dos estrategias de alimentación diferentes, determinadas por las presas y los ecosistemas variados de la región.
“Este descubrimiento es significativo porqué llena un vacío en nuestra comprensión de la evolución del tiranosaurio”, dijo el Dr. Therrien. "Thanatotheristes degrootorum brinda a los científicos información sobre el árbol genealógico de los tiranosaurios y muestra que los tiranosaurios del Cretácico de Alberta eran más diversos de lo que se sabía anteriormente".
La evidencia diagnóstica mostró que Thanatotheristes degrootorum es un pariente cercano de otras dos conocidas especies de tiranosaurios, Daspletosaurus torosus y Daspletosaurus horneri. Las tres especies forman un grupo de dinosaurios llamado Daspletosaurini.

Todavía quedan muchos vacíos en el registro fósil de los tiranosaurios, sobre todo para los Thanatotheristes. A excepción de un pequeño fragmento de mandíbula que fue encontrado en otro yacimiento de Alberta en 2018, los huesos del río Bow son los únicos fósiles documentados de este depredador.
Lamentablemente, las investigaciones realizadas en el lugar donde los De Groots encontraron los huesos de Thanatotheristes no han sido exitosas, y es probable que las inundaciones se hayan llevado los fósiles restantes.
Si Voris tiene suerte, se agregarán más especímenes. Su plan es explorar la misma formación de roca en otras partes del sur de Alberta, con la esperanza de hallar más huesos de Thanatotheristes. A Voris, el segador no le da miedo, más bien, le apasiona. “Procuré ser lo más meticuloso posible a la hora de identificar los rasgos distintivos. Tener la oportunidad de nombrar una nueva especie es muy interesante y espero que sigamos teniendo esta suerte”.
Fuentes: Sci News, National Geographic, Cretaceous Research https://doi.org/10.1016/j.cretres.2020.104388, imágenes tomadas de internet.





