El individuo descubrió su necesidad de pensar, hablar y actuar por sí mismo, separado de la tribu, fue aquí cuando comenzaron los grandes avances.
¿Derecha o izquierda? Paso, gracias.
La política actual, es una constante guerra entre partidos que se definen como de derecha o izquierda. ¿Pero qué significa ser de derecha o izquierda? Muchos pensarán que son cosas distintas, la realidad es que no, son idénticas, tanto que usar ambos conceptos ya es obsoleto. Ambas posturas buscan revivir un estado pasado, donde según ellos toda la sociedad pensaba, creía y buscaba lo mismo. Mario Vargas Llosa apoda este pasado como “la tribu”, una masa de gente que se unía por la necesidad de protegerse entre todos de los peligros que atacaban al mundo en aquel entonces, donde la individualidad no era relevante y donde todos tenían la necesidad de creer y pensar en lo mismo para poder confiar entre los miembros del grupo. El individuo descubrió su necesidad de pensar, hablar y actuar por sí mismo, separado de la tribu, fue aquí cuando comenzaron los grandes avances.
No todo fue de colores, como cualquier otro cambio en la sociedad, reconocer al individuo fue algo que causó miedo en muchos, miedos derivados de su pérdida de poder, pérdida de privilegios, pero, también muchos por adquisición de responsabilidades. Es por ello, que desde tiempos pasados la libertad del individuo siempre ha sido problema. Hoy no es diferente. La izquierda y derecha, buscan ese pasado, buscan volver a la tribu y controlar las masas, imponer las mismas creencias, costumbres y habilidades para ellos satisfacer sus propios intereses. Ninguno busca el bien del individuo, buscan polarizar una sociedad y traducir la vida como una lucha de buenos contra malos, donde ellos sean ese caudillo o líder iluminado que sacará a todos adelante.
A través del tiempo, tanto izquierda y derecha han buscado la manera de tomar poder en las decisiones del individuo, se han metido en lo que uno debe comer, con quién se debe casar, cuándo debe parir, a quién le debe comprar, a quién y cómo le debe vender, etc. Un sinfín de restricciones que solo generan burocracia, financiada por nosotros sin que lo hayamos solicitado. ¿Los culpables? Nosotros mismos, debido a que permitimos que el gobierno tome las decisiones que no le competen y descuide las que sí(seguridad por ejemplo). ¿Existe otra vía? Claro, el liberalismo.
El liberalismo es una filosofía política que busca la reducción del gobierno, quitándole poder a este para brindársela al individuo. ¿Qué tipo de poderes? El poder de decidir qué hacer con su vida personal, de poder decidir qué servicio de atención médica quiere recibir y no tenga que pagar una por obligación, de poder decidir la escuela para su hijo y no se le imponga por cercanía de su domicilio, de poder emprender un negocio sin tener que cumplir con los cientos de regulaciones actuales que solo sirven para mermar el capital de inversión inicial, de poder trabajar y no tener que entregar casi el 50% de su ingreso total a los asfixiantes impuestos con los que lidiamos hoy en día, entre muchas otras decisiones que el gobierno toma por nosotros hoy en día como nuestro mediador sin que se lo pidamos, pero que aún así nos lo cobra muy caro.
Es obvio el miedo que esto genera en los políticos, sería ponerle fin a todos esos botines que genera la burocracia. Aún así, esto genera también miedo en los ciudadanos. Anteriormente mencione como al ir desapareciendo la tribu, no solo causó terror en los que perdían poder y privilegios, causó terror también en quienes iban adquiriendo obligaciones. El liberalismo no te ofrece magia ni utopías, te ofrece la oportunidad de formar tu vida en base a tus propias decisiones, lo cual te hace responsable de tus propios actos. Dice la economista Deirdre McCloskey “el liberalismo es un mundo de gente libre. Un mundo en el cual los adultos son adultos”. Muchos se oponen y cuestionan la capacidad de las demás personas para decidir sobre sí mismas, pero aquí me pregunto ¿Es apto el gobierno para decidir por ellos? El gran pensador Thomas Sowell lo explica de una forma sencilla “Es difícil de imaginar una manera más tonta o peligrosa de tomar las decisiones que encargarlas a las personas que no pagan el precio de equivocarse”. Definitivamente no existe mejor manera de vivir que tomando nuestras propias decisiones.
Izquierda, derecha, liberalismo, tribu, individualidad, política