#ElOcasoDelCacique
Y... Al regresar.
Décimo novena entrega de: El Ocaso del Cacique.
No te pierdas la parte anterior aquí:
-Está bien. Y… Jesús… De plano… Honestamente… No hay de otra… Ya es el momento de usar el “Muñeco” …
Era práctica común, desde varios sexenios atrás, que el equipo del presidente en funciones tuviera un protocolo de actuación en caso de la ausencia temporal del mandatario y previo a los preceptos constitucionales en la materia. ¡Y claro que en el caso del líder no habría una excepción! Jesús, el médico cubano, el hijo mayor, el primer secretario de la Hacienda y unos cuantos más, dados los antecedentes de hipertensión e infartos en el líder, habían participado con él en su diseño y pormenores. El problema aquí es que -una vez más- el líder dispuso hacerlo a su manera Y ESTANDO EL MISMO PRESENTE Y CONSCIENTE en la implementación del protocolo, situación que no sucedió.
Y nada de denominarlo con lenguaje cifrado o nombre clave: “Que se llame EL MUÑECO” decidió sonriente, contundente y vano, el licenciado. Fue uno de los primeros síntomas de egocentrismo exacerbado que Jesús notó al inicio de su gestión.
-Pero… Choquito… Sabes bien que no tenemos la autorización del licenciado y que él se encargó de no echarlo a andar, así como así
El médico contestó con una voz tétrica

-Jesús… Es probable que de esta no salga. Lo veo muy, pero muy grave. Tal vez le queden…
Su voz se quebró. Jesús se sintió desvanecer, pero se rehízo como pudo
- ¡Ey! ¡No seas ave de mal agüero! El licenciado es muy fuerte y lo sabes bien. Ha aguantado bastante como para que ahora digas que...
- ¿Sabes tú de medicina interna? ¿Angiología? ¿Trombosis? ¡Tú en tu campo y yo en el mío! Si quieres disfrazar esta situación con porras… ¡Lánzate al Zócalo, Jesús! A mí no me trates de cambiar la realidad con zalamerías absurdas
-Vale… vale… ¿Qué sigue entonces?
-Rezar
Un verbo como cualquier otro... Pero con implicación religiosa… Y pronunciado por un médico… Si moría el líder a raíz de la discusión que tuvo con él, sería insufrible para Jesús el sentimiento de culpabilidad subsecuente.
-No mam…. Debe haber alguna otra solución…
-Operarlo
-Menos esa
-No veo otra salida. Su corazón está muy afectado. Tantas grasas, antojitos, ron… Cero ejercicio… 70 años y un carácter más enmuinado que el de Fidel
- ¿Algún tratamiento o sustancia o aparato? Nada
-Aparato… Si… Hay uno que se está usando en el país del norte. Es como una minicomputadora cardiovascular. La fabrican en Atlanta. Se puede conseguir, pero cuesta bastante
- ¡Consíguela al precio que sea!
-Pero urge
-Ofrece el doble para que la traigan ya. Es más. No me cuelgues. Deja le hablo al Canciller
Rápidamente Jesús operó el teléfono satelital del líder. Una voz ronca y aflautada le contestó
-Si, Jesusito… ¿En qué te puedo apoyar?
-Claudio… ¿A qué hora sale el embarque con vacunas de Atlanta?
-No tarda… Les pedí a los del lab que lo adelantaran… Ya ves que andamos bien atrasados con el progr…
- ¡PARALOS! Necesitamos que traigan un aparato para el licenciado
-Pero es que ya está hasta avisada la prensa de la hora de llegada… Son 3 mill…
- ¡DIJE QUE LOS PARES! Esto es más importante
- ¡Pues no estoy de acuerdo! Le voy a decir a…
- ¿A quién? Claudio? ¡¡Carajo!! ¡¡Por una vez en tu vida ponte en serio los que tienes de adorno!! Si él no se recupera… ¡¡Nos carga el pnche circo entero en dos semanas!!
-No te violentes. Veré qué puedo hacer
-No solo veas… ¡¡HAZLO!!
-All rigth (El tono del Canciller se hizo repentinamente viril) Dalo por un hecho
Jesús colgó. Seguía muy molesto cuando continuó la conversación con el medico
-Ya quedó
- ¿Se alocó el Canciller?
--¿Te diste cuenta, Choquito?
-Cbron… ¡Se dio cuenta todo Palacio!
-No es para tanto. Mientras hablábamos me regresé a la oficina. Tengo que preparar al “Muñeco”. Te dejo.
Durante las siguientes dos horas Jesús trabajó de manera compulsiva, pero desahogando casi en su totalidad los pendientes de las últimas semanas. Parecía un robot: certero, seguro, exacto. Era infinitamente mejor sentirse presionado por la trascendencia de sus tareas que por las ocurrencias, desvaríos e improvisaciones de su… ¿admirado aún?... líder. Con todo… Lo extrañaba… ¿Se habría convertido en una relación amor-odio, tal cual?
Ese pensamiento lo distrajo. Aprovechó para prender un cigarrillo y meditar unos minutos sobre lo que seguiría. Estaba ensimismado cuando Genaro abrió la puerta repentinamente
- ¿Ya te fijaste? ¡¡Todos los noticieros están hablando de esto!!
- ¿De qué o qué?
-Del retraso. Los de aquí, los gringos, la BBC… ¡¡Todos!! Mira…
Genaro prendió el televisor de plasma que Jesús tenía colocado en un ropero, frente a su escritorio. La misma imagen, la misma nota casi en todos los canales informativos de las televisoras nacionales e internacionales. ¡La misma agencia china tomaba la nota como principal
-Deja te traduzco… La Deutche Belle: “El gobierno mexicano nuevamente da de qué hablar al detener, inexplicablemente, el envío de vacunas al país…” Le Monde: “Con un retraso en vacunación de más de tres meses respecto a lo anunciado a finales del año pasado, de manera inexplicable…” Al Jazeera… Ese si no te la puedo traducir, pero ve las imágenes. ¡Esto está del carjo!
- ¿Ya le hablaste a Claudio?
- ¡SI! Pero se puso como prima dona y dijo que él sólo le reportaba al licenciado y, si acaso, a ti
-Márcale de aquí (Jesús le pasó el satelital a Genaro) y pregúntale. Dile que le hablas de mi parte. Debo acelerar al “Muñeco”
- ¿Al qué?
-Nada, nada… es cuento mío. Márcame a mi cel cuando acabes con Claudio
Jesús se encaminó al cuarto donde preparaba las conferencias mañaneras. Dos maquillistas estaban dándole los últimos retoques a un personaje muy singular
-Quihubo, Dorian. ¿Listo para el Oscar?

El aludido volteó ligeramente la cara y sonrió ampliamente
-Jesús… ¡Qué gusto de verte, mi hermano!
-El gusto es mío, Demian. Oye… Veo que ya acabaron contigo. Chicas… A volar. Bye
Las dos mujeres salieron con cajas destempladas. Jesús se quedó viendo de frente al actor. El rostro, la peluca, el saco… Todo estaba casi perfecto salvo la complexión. Dorian era más esbelto y un poco más alto que el líder, pero nada que no se pudiera remediar con algún cojín y fotomontaje
-A ver… Háblame como el
- “Aquí estoy… Ya de regreso… No puedo estar sin trabajar para ustedes, mis queridos…”
-No te aloques Dorian… Evita hacer alusiones a tu discurso en la Ley de Jodes. El no habla así
-Pos si es cierto. Entonces: ¡Aquí estoy… Ya de regreso… No puedo estar sin trabajar para ustedes y para que se haga una realidad la Cuarta…” ¿Te gusta así?
-Ándale. Síguele ensayando y trata de arrastrar más la voz. Y habla más despacio… MUCHO más despacio... Tenemos que dar la impresión de que nuestro líder sigue en pie
- ¿Y si le pasa lo que al Cid? ¿Yo tendría que seguirle?
-No digas esas pndejadas. Dorian. Concéntrate en lo que te pido. Si todo sale bien, le pediré a Nicho que ya te suelte el billete que necesitas para la película
- ¡Gracias, Hermano! (Dorian se abalanzó hacia Jesús, pero éste lo detuvo poniendo una mano en su pecho)
-Calmado, mi buen. ¡No quiero que eches a perder el Maquillaje! Si sigues así le digo al Epi que me mande al Tato
-No. Mejor me callo
-Así me gusta. Sal ya. El equipo de Sesgos está listo para la filmación. Recuerda que sólo van a ser dos escenas. Una en el exterior del Palacio para que te vean que caminas bien y la otra en la escalera principal. Por cierto… Tienes que ponerte esto abajo del saco
Jesús le dio un cinturón con una bolsa adosada del lado izquierdo
-Y… Esto… ¿para qué?
-No preguntes. Luego te digo. Sal. Ya te esperan
Un par de horas después, Jesús y Genaro miraban relajados los telediarios de las 7 pm. Por una parte, reportaban la llegada de un avión desde Atlanta, trayendo consigo un millón más de vacunas de las que el gobierno federal había anunciado que llegarían. El boletín filtrado por Genaro a los medios informativos fue prácticamente repetido por la mayoría de ellos sin hacer mayores comentarios. “Gracias al esfuerzo del Canciller Claudio, se logró el embarque de vacunas adicionales para seguir enfrentando, con notable éxito, el reto de la pandemia”
La otra noticia correspondía a tanto a imágenes “filtradas” por algún paparazzi desde la plancha del zócalo, en la que se podía ver la figura del líder caminando rumbo a la Puerta Mariana como a una escueta declaración que el líder hizo, pero desde adentro del recinto presidencial. Ambos sonreían con gran satisfacción paladeando una copa de coñac hasta que una llamada los distrajo. Era el médico cubano. Jesús contestó
-Ya andamos por acá, mi buen
-Sale. Voy para allá
-No. No será posible
- ¿Por qué?
-Mira… Poco después que llegamos le pasó el efecto de la anestesia. Lo primero que me dijo es que no te quería ver.
-Uta
-Anda todavía medio groggy… Tómalo con calma
-Ok. ¿Y cuantos días andará así?
-Aún no lo sé. Tal vez dos o tres semanas. Estoy por instalarle el aparato cardiovascular. Deja veo cómo reacciona
-Sale. Te busco mañana. Quiero ir a descansar
Jesús colgó y miró inquisitivamente a Genaro.
-Necesito que estés al pendiente del licenciado. Ya regresó y está en su recámara.
- ¿Yooo? Pero… ¿Cómo? La Diabla no me deja ni acercarme a los espacios privados
-Arréglatelas como puedas. Conoces al personal de apoyo: cocina, aseo, enfermeras. Estoy muy cansado. Nos vemos mañana.
Genaro salió trastabillando. “Todo un Chaplin involuntario” se dijo sonriendo Jesús. Terminó los pendientes para el día siguiente (incluyendo los preparativos de la conferencia y el respectivo envío del guion a Alma) y se fue a su pequeño departamento.
Su sueño fue intranquilo. Flotaba algo en el ambiente del Palacio… Una especie de nubarrón presagiando disturbios aún mayores para todos y más para él. Lo más irónico del caso es que, lejos de ahí, otra persona experimentaba, dentro de su seminconsciencia, un sueño parecido…
Al día siguiente todo funcionó de acuerdo con lo previsto por Jesús. Acabada la reunión de las 6 am con el mini gabinete de seguridad (presidido esta vez por Alma), Jesús salió del lugar y acudió a dar las ultimas indicaciones a los operadores de la transmisión de la conferencia de ese día. A las 7 en punto, cuando Jesús estaba por salir para dar la señal de inicio a Alma, un ruido inusual le provocó salir antes de lo previsto. Casi todos los periodistas presentes se habían levantado de sus asientos y aplaudían hacia el templete. Unos incluso vitoreaban a gritos. Por un momento Jesús creyó que Dorian había tomado su papel demasiado en serio y querría presidir la conferencia
Pero se equivocó… Para su desgracia… O para su horror… El líder caminaba a paso lento sobre el templete. Saludó con la mano derecha a todos los presentes y volteó hacia donde estaba Jesús. La crueldad de su sonrisa lo paralizó.