Manifestantes convierten valla de seguridad en memorial a víctimas de violencia.
Un muro para nuestras hijas
967 feminicidios fueron registrados en México durante 2020, contra 742 del 2017 y 893 del 2018, y esto es solo el registro de los asesinatos de mujeres que calificaron como tales.
Gobiernos van y gobiernos vienen
sin que se note un avance en el combate de la violencia contra las mujeres. No ha habido estrategia efectiva que consiga proteger a hijas, hermanas, esposas y madres de los mexicanos.
El gobierno de López fue para muchas simpatizantes del movimiento feminista, una esperanza, sin embargo, como en muchos otros temas fue una decepción. No parece haber apoyado ninguna de sus causas, e incluso feministas de izquierda como Estefanía Veloz, han tenido que doblegarse y aceptar el discurso misógino del ejecutivo, quien incluso, junto con Mario Delgado, dirigente de MORENA, sin ningún miramiento apoyaron la candidatura del acusado de violación, Felix Salgado Macedonio, a la gobernatura de Guerrero o la exmiembro de la secta NXIVM, conocida por marcar mujeres y esclavizarlas, Clara Luz Flores, a la gobernatura de Nuevo León.

López ha manejado torpemente el tema del feminicidio, durante el 2020 llegó a decir que ya habían disminuido estos, cuando no lo habían hecho, o culpar al modelo neoliberal de su existencia, y más desafortunadamente, llegó a decir en una "mañanera", que el tema del feminicidio restaba atención al tema de la rifa del avión presidencial.
La nueva es que ante el temor a las manifestantes del 8M, por El Día Internacional de la Mujer, el Gobierno de México, tuvo a mal colocar una valla alrededor del Palacio Nacional, como un “muro de paz” y para protección del patrimonio que representa el edificio, según lo dicho por el vocero de presidencia, Jesús Cuevas.
Lo cierto es que dicho muro, es un muro entre las mujeres manifestantes y López, quien se niega a escuchar y atender sus demandas.
Lo cierto es que el muro no sería necesario sí hicieran su trabajo y garantizaran seguridad a las mujeres, ni tampoco sería necesario si el ejecutivo no hubiera decidido habitar el Palacio Nacional, que es sin lugar a dudas, patrimonio de los mexicanos.
Así, por el temor a la violencia durante la manifestación del 8M se colocó este muro, sin embargo, durante el fin de semana, grupos de mujeres pintaron sobre el, nombres de víctimas de feminicidios, y más tarde le colocaron flores, convirtiendo así el muro que las mantendría alejadas de Palacio Nacional, en una pizarra para homenajear a mujeres que se han ido víctimas de violencia de género, un memorial que por cierto hará que no sea bien vista la retirada de la valla.

El “muro de la paz” terminó en muro de vergüenza y en pizarra para homenajear a las víctimas de feminicidio, Gobierno de México no entiende que a estas voces con ningún muro las calla.#8M2021 #NiUnaMas pic.twitter.com/8ngT710c5F
— Vero (@Funesta) March 8, 2021
¿Podemos esperar violencia durante la manifestación del 8M?
No lo sé, posiblemente, ya se ha visto en otras ocasiones que sí… pero el muro no las va a callar, ni las va a detener. El muro terminó siendo un muro de la vergüenza para un gobierno sordo, y un medio de expresión para las mujeres, porque las mujeres somos flores que pueden florecer en el más áspero de los climas, flores que bajo cualquier circunstancia abren paso a sus voces.
Somos voces que piden seguridad y justicia, pero que recibimos del gobierno un muro para nuestras hijas, sin embargo un muro donde nosotras podemos hacer florecer una flor para cada una de ellas, y ellos, los que gobiernan, pueden esperar el voto de castigo de las mujeres este 6 de junio.