La convocatoria y los pedinches.
Libros de texto, otra raya al tigre de la inutilidad.
“Una institución es la sombra alargada de un hombre”
Ralph Waldo Emerson
Para un gobierno que se esconde detrás de un supuesto colectivismo este encuentra refugio detrás del autoritarismo y desinterés de Andrés López. Así como el gobierno de Peña estuvo marcado por su corrupción, el de López está permeado por su incapacidad administrativa, desdén por las reglas y permanencia electoral.
Todos los aspectos de su gobierno son la extensión de su experiencia como candidato y su incapacidad como gobernante, toda su gente busca hablar antes de actuar.
Todas sus dependencias se han puesto al servicio del dispendio de atole y compra de voluntades.
Una de las cosas que más le ayudaron a Andrés fue la crítica constante a la reforma educativa de Peña que estaba dividida en una reforma laboral y en un modelo educativo. Uno de los primeros actos de López en 2019 fue derogar la reforma y no proponer nada en cuanto al modelo educativo y a fortalecer los lazos con los brazos militantes. Lo que abrió nuevamente la puerta a los cárteles sindicales y claro al regreso de Elba Esther, a más atropellos salariales como la renuncia de derechos obtenidos en carrera magisterial para entrar al USICAMM, la contrarreforma apoya grupos de interés y deja al profesor de lado, pero como los que hacen las movilizaciones son los sindicatos nadie se quejó al respecto, eso por no leer la letra chiquita y aceptar cambios sin pensar primero en cuáles podrían ser estos cambios.
Sin embargo, la parte principal es que esto abrió esta puerta al adoctrinamiento ideológico, era la oportunidad perfecta para rediseñar el plan y programas, para definir todos los aspectos ideológicos que manipulan juventudes por generaciones. Y así habría sido si no fueran tan tacaños, ignorantes, incapaces y desorganizados. La convocatoria para el rediseño de los libros de texto encabezada por el señor Marx Arriaga adolece de todos los males de la demagogia obradorista, el discurso inicial es un penoso e inconexo acto de propaganda, incongruente en cada punto, que se queja de los estereotipos capitalistas abusando en su propia parte de la exaltación de los estereotipos de izquierda.
La convocatoria para el rediseño de los libros de texto cae dentro de la alargada, miope y miserable sombra del jefe del ejecutivo.
A través de las redes sociales se convocó a cualquiera que quisiera participar, docentes, profesionales de la educación, supervisores, educadores, maestros, etc. cualquiera que quiera incluirse para desarrollar contenido educativo y todo con el pretexto de la inclusión, sacar a las élites y demás comentarios demagógicos, pero con la verdadera intención de aprovechar el trabajo de todos y depurarlo a través del filtro único de la izquierda. Aprovechar toda la fuerza laboral y explotarlas con el único pago de una constancia lo que es peor que capitalista, es literalmente esclavista y carente de trascendencia laboral.
Otra incongruencia radica en la principal fuente de consulta que es precísamente el plan 2017, así es EL MISMO PLAN que tanto criticaron por ser un “modelo de explotación y degradación social” es la principal base y material obligatorio para la construcción de "algo diferente" ¿qué pasó con el discurso en que no quedaría ni siquiera una coma del plan y programas anteriores si piden que todos se basen en él? Asimismo, creen acaso que con una capacitación de 4 sesiones se homologarían los objetivos y se lograrían absorber el total del enfoque propuesto para cada asignatura dado que se convocó a personas con diferentes perfiles y experiencia creyendose depurar con una evaluación mediocre que ni siquiera se acerca a los fines de la educación propuestos.
También demostraron sus propios prejuicios al descalificar usando clichés descriptivos como “armas conservadoras” y su miopía al pedir una inclusión intercultural, pero centrándose solo en las culturas indígenas, negando a su vez la existencia de la migración, el turismo y la globalización.
En sí el ambicioso mamotreto idealista quiere regresar a la burbuja centralista, a depender del gobierno y al puro reconocimiento sin remuneración que harán los fanáticos, pero que en su cincepción es hasta anticonstitucional, sus creencias estarán al servicio de la incapacidad de este gobierno, pero se pierde en la práctica de no tener ni idea de cómo implementarlo.
La convocatoria al rediseño de los libros de texto fue un fracaso tal que sufrió del boicot de los colaboradores ya que hoy el gobierno del “Pueblo” del licenciado de 14 años López Obrador quiere todo voluntariamente, quiere extraer todo el trabajo y dinero de la gente, todo su ingenio y cooperación a cambio de una devaluada constancia. ¿Qué valor puede tener un reconocimiento emitido para cualquiera que participe sin evaluar su capacidad, sin un trabajo colaborativo y con las prisas de emitir resultados lo antes posible?

El discurso que López quiere permear es, de nuevo, el de la mediocridad, el de esfuerzo sin calidad, el de pobreza monetaria y mental. Los valores que promueve son los de la mediocridad y de los pocos resultados.
¿Por qué?
Simplemente por que no quiere pagar por un trabajo bien hecho, quiere usar todo capital a su libre albedrío y cuenta con el vacío discurso desgastado de sus colaboradores como confía del suyo propio.
La educación podría estar a su servicio y ni así está dispuesto a pagarlo, una nueva prueba de que llegó a tomar no a gobernar. Por eso los caminos de tierra y los trapiches están en su mente, aseguran que la gente se mantenga ocupada haciendo cosas que podrían salir mejor y más rápido con maquinaria y capacidad, pero tendrían un costo para su gobierno que él no está dispuesto a pagar.
La educación es más estratégica que cualquier pozo petrolero, ha sido omitida por todos los gobiernos anteriores y aun así ninguno le quitó tantos recursos y credibilidad como el gobierno morenista.
El discurso “incluyente” y de no ser esclavos de las “oligarquías” tiene sus límites y la educación debería ser uno de ellos, ya hemos visto lo que pasa cuando gente que no es ingeniero hace carreteras, pero los resultados de una deficiente educación tardarán décadas en ser evidentes, para entonces el retraso de esta nación será aún mayor y las brechas serán insalvables, todo por dejar caer lo poco que había.
Las reformas no han sido eficientes, había mucho camino que andar pero, de nuevo, las autoridades de este gobierno deciden tirar todo y empezar de una manera mediocre, más basada en las formas que en el fondo, en una ideología sin pruebas de su efectividad y peor aún sin objetivos palpables. En algo que puedan presumir, sin importar que resulte de ello.
Hoy la convocatoria de la SEP es, de nuevo, un efecto de la alargada sombra de Andrés, encomiendas para imagen, sin procesos, sin objetivos, sin capacidad y palpablemente sin recursos.
MORENA apoyó sin cuestionar en la distribución de un sitio para adultos