Entre errores y necedad
Las Ocurrencias y Las Oportunidades Perdidas.
A lo largo de los tres años y centavos que tenemos padeciendo este régimen, hemos tenido oportunidad de observar al líder de una “transformación” que no acaba de iniciarse.
En un principio, quizá por compromisos contraidos con anterioridad, canceló la construcción de un aeropuerto en Texcoco, que era un diseño reconocido internacionalmente. Le suplicaron, casi, que no lo suspendiera, que si tenía pruebas de la corrupción con la que justificaba la cancelación del proyecto, que la hiciera pública, la denunciara y se actuara en consecuencia. Repitió que la corrupción era enorme, y hasta el momento no existen dichas pruebas o denuncias formales.
Inició, casi inmediatamente, la construcción_remodelación de la Base Aerea de Santa Lucía, y de ahí no lo pudieron mover.
Si había un momento para ser magnánimo, e inteligente, era ese, erá más fácil retomar el NAIM, que construir el adefesió que acabó siendo el AIFA, que ni teniendo vuelos llegaría a lo que era el otro.
Se preguntarán por qué los traigo visitando aeropuertos, la respuesta es que en los mencionados tres años me he dado cuenta que el mayor defecto del presidente es no saber echarse para atrás, aunque, literalmente lo esté atropellando el tren.
Tomemos por caso los medicamentos, se rumora que por rencillas con PISA, un laboratorio jalicience que producía medicamentos especializados para quimioterapia, puso en manos de una sola persona, de extracción hacendaria, la compra de todos los medicamentos necesarios para el Sector Salud. No voy a llevarlos, de nuevo, al calvario que ha sido el abastecimiento de medicinas, no sólo de quimios, en los hospitales públicos. Sólo haré mención que la compra no se ha realizado en su totalidad y tres años después el problema sigue. Han estado involucradas la UNOPS, y varias dependencias gubernamentales.
Viendo el fracaso, y la reacción de la sociedad ante el desabasto, lo más fácil y conveniente, era regresar al sistema que existía, muy pefectible, pero que proporcionaba una base de arranque con surtido de medicamentos, y le hubiera permitido controlar la corrupción, qué otra vez, se usó como justificación para la medida, sin enervar a los ciudadanos.

No hace falta traer a colación la Pandemia del COVID, dónde ceder ante la realidad hubiera sido una apuesta más segura, y además más popular que tener a los mexicanos en la zozobra de protegerse con detentes y sin cubrebocas. Pero sí no ha quitado a López Gatell a pesar de lo erosionado que está, no iba a cambiar la “estrategia” original.
O la construcción de una refinería en terrenos inundables, con la consiguiente destrucción de los manglares, cuando ceder y suspender la refinería, o cuando menos cambiarla de lugar, hubiera sido suficiente para echarse a la bolsa a los “pseudoambientalistas” que ahora lo “atacan” con el Tren Maya.
Por pudor, no intentaré hacer recuento de las oportunidades perdidas para congraciarse con los ciudadanos que ha representado el famoso tren.
Reduciendo el rollo, a lo que quiero llegar es que las ocurrencias pueden ser nefastas, las justificaciones son infantiles y sin pruebas, las acciones tomadas son a todas luces equivocadas. Pero lo más dañino para el país es la necedad, lo inflexible de sus decisiones, que aún con todas las pruebas en contra, sufren de cambios que van empeorando la decisión y la percepción de la ciudadanía. No hay que hablar sobre las pipas de Marcelo, los transportes al AIFA, los cambios de ruta del tren, el desabasto de medicinas o el mantener al fiscal contra viento y marea, etc.
Tampoco voy a mencionar las “tácticas” legislativas, ni la polarización diaria, o la franca agresión, aún contra las leyes, que esgrime todos los días, pero creo firmemente que de haber reculado en algunas de sus decisiones, hubiera podido tener, a estas alturas del sexenio, una posibilidad de ganar la presidencia para su partido en 2024. y sin tener que recurrir a las argucias legales de su ya mermado control sobre el congreso.
Aquí es donde se aplica eso de que la necedad mató al gato, o que la inflexibilidad es la madre de todos los opositores,....no van así los dichos, pero uds. me entienden.