Vida en pareja
Hablemos de la microviolencia: Hagamos la violencia invisible, visible
El día de ayer en el #TwitterSpace de Sociedad Civil México @SocCivilMx, la actriz Vanessa Bauche hizo referencia a la microviolencia de género, que se refiere a las señales cotidianas cargadas de agresión, más que los golpes y gritos, pero socialmente válidas y que tienen un impacto mucho más profundo a largo plazo.
¿Cuáles son esas señales de microviolencia de género y que no lo sabemos?
Son pequeños e imperceptibles controles y abusos de poder normalizados, que los hombres ejercen permanentemente sobre las mujeres.
Es el arte de dominio, maniobra que sin ser notable, disminuyen la autonomía y el equilibrio mental en las mujeres. Se ven como algo natural tanto para hombres como mujeres, su daño se ejerce impunemente desde el discurso social y por consiguiente a los hombres que los usan reiteradamente, no podemos llamarlos violentos, machistas o especialmente controladores.

El número de mujeres que viven en pareja y sufren este tipo de abuso es muy alto, ya que para muchas es justificable por que no ven la mala voluntad, el que sea intencional o incluso planificado, pues son dispositivos mentales automatizados en el proceso de “hacerse hombres”, o “ser niñas bien.”
Existen varios tipos de microviolencias y que es importante que tomes nota, ya que no son ejecutadas exclusivamente por hombres, sino que desde mi punto de vista, por cuestiones de la ideología machista y patriarcal en la que hemos vivido y hemos sido educados, tanto mujeres como hombres hemos visto minimizado estos pequeños e imperceptibles abusos de poder.

Microviolencias utilitarias: Acciones que no hago, en las que no participo.
➢ Las labores domésticas y el cuidado de la casa, son responsabilidad de las mujeres.
➢ Asumir que las mujeres somos expertas en el cuidado de los hijos, enfermos o adultos mayores, sin poner en tela de juicio colaboración de otra persona.
Microviolencias encubiertas: Acciones que mediante el lenguaje no verbal se evita el espacio de pareja.
➢ Evitar el tiempo de pareja pasando tiempo a solas en un espacio exclusivo de la casa.
➢ Llenar el tiempo de pareja con reuniones de amigos, videojuegos, televisión u otros.
Microviolencias coercitivas: Usa su fuerza psicológica sobre el otro.
➢ Control del dinero sin permitir al otro ser participe o conozca al respecto.
Microviolencias de crisis: Se utilizan cuando el otro miembro de la pareja se está empoderando.
➢ En el discurso muestra apoyo y no en la práctica.
➢ Se hace la víctima diciéndote que requiere dedicación y apoyo, sino, no podrá estar bien. Requiere ser el centro de atención.

Si alguno de los ejemplos que menciono en este artículo, lo has cometido o lo has padecido, es momento de hacer consciencia de que son patrones de conducta tanto de la familia como de la sociedad, sin embargo, si ya identificaste algunos, ahora será más fácil reconocerlos para poder disminuir su uso y así construyamos equidad en nuestras relaciones, y si tienes hijos, toma en cuenta la relevancia de cuidar el vocabulario y cada palabra que usas frente a ellos, ya que para ellos será un ejemplo a seguir para construir sus prototipos y generar prejuicios.
Debemos de impactar positivamente e incorporar un lenguaje inclusivo en su educación y romper con estos patrones de conducta que generan microviolencia en casa.
Enseñar la importancia del respeto y la igualdad es fundamental para poder convivir y evitar la violencia de género.
Al día de hoy en México, vivimos un alto índice de violencia directa y a veces nos cuesta mucho trabajo enfocarnos en las microviolencias porque estamos acostumbradas a vivir con ellas, y por esta razón debemos hacer un esfuerzo por hacerlas visibles, entenderlas, discutirlas, nombrarlas y combatirlas.
Requerimos de una estrategia integral, desde la cual podamos cambiar la mentalidad desde todas las perspectivas y diferentes espacios.
Esta columna es una invitación a revisarnos no solo como personas que sufrimos de estas microviolencias, sino como personas que las ejercemos. Obsérvate de manera más crítica y da un paso adelante para erradicarlo.
Tal vez pienses al leerme, que soy muy idealista, pero creo es la ruta que tenemos que trazar en este camino.