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Coronavirus en Italia

Coronavirus: El riesgo de moverse y el riesgo de cerrarse.

El mundo estaba bien hace poco más de un mes, y hoy está patas arriba. No sólo eso sino que en este breve periodo hemos visto muchas cosas buenas y malas del ser humano: entrega y prejuicios, heroísmo y miedo. ¿Qué pasa y qué sigue?

A principios de año se detectó una enfermedad nueva, atípica: se dejó pasar más tiempo del debido, algunos oficiales chinos tuvieron miedo de causar pánico pero causaron algo peor. Para el 24 de enero era emergencia nacional y se instauró la cuarentena más grande de la historia, con resultados espectaculares a un gran costo económico y humano. Pero en esos primeros días (¡qué lejos se ve ahora tan sólo un mes hacia atrás!) que la información empezó a fluir lentamente, en el mundo entero vimos reacciones de “no confío en esa información, por el hecho de venir de China.”

Sin embargo, a medida que avanzó el tiempo, vimos no sólo un despliegue logístico impresionante sino también informativo: no sólo actualizaciones de datos médicos sino hasta de reservas de mascarillas y de alimentos. Parecía, como dijo un amigo, como si fueran reportes a inversionistas.

004 Italia Feb 29Ahora mismo, tras 40 días de intenso sacrificio, la epidemia de coronavirus en China va en declive y los números indican que pronto se podría volver a la normalidad. Sin embargo, el virus salió de aquí y ahora está esparciéndose por el mundo.

Ahora las percepciones están cambiando.

Durante semanas, principalmente en EEUU y Europa, se ha observado un recrudecimiento de actitudes xenofóbicas hacia asiáticos, así como miedos irracionales. Pero ahora que las infecciones van a la baja en China y a la alta en Occidente, son los chinos los que empiezan a tener temor de aquellos.

Por ejemplo: después de cinco días consecutivos de registrar 0 casos nuevos, en la provincia de Zhejiang (población 55 millones) se registró uno. La mujer es una china con ciudadanía italiana, que llegó aquí el 28 de febrero, habiéndose infectado en aquel país, que es el más golpeado de Europa en este momento.

En la gráfica se describe el crecimiento del contagio en Italia.

De acuerdo a los reportes locales, ella empezó a sentirse mal desde el 18 de febrero, pero empezó a tomar medicina por cuenta propia, temerosa de ir a hospitales italianos y ser discriminada. Finalmente, decidió tomar un avión de regreso para tratarse en su propio país, con su propia gente. Esto fue sin duda una decisión muy mala, sabiéndose enferma y compartiendo un avión con mucha gente. Al llegar a China fue inmediatamente revisada y al día siguiente tuvo diagnóstico positivo.

El pánico nos hace perder la cabeza, tomar decisiones arriesgadas para nosotros y los demás. El pánico no es controlable y es tan peligroso como la epidemia misma: es entendible querer hablar en nuestro propio idioma y sentirnos seguros con nuestra propia gente; pero debemos pensar que el cerrarnos a compartir nuestros problemas con otros, en muchos niveles, nos lleva no sólo a actitudes prejuiciosas sino al mismo riesgo físico.

El coronavirus no es racista ni distingue naciones ni preferencias de ningún tipo. Para combatirlo, debemos ser así también. El conocimiento y la empatía no deben tener ideología.

Hh

Dr. Kentaro Iwata, cuarentena caótica

https://twitter.com/PabloDiez_ABC/status/1230362866298966021?s=20

Daegu, Corea del Sur

https://twitter.com/PabloDiez_ABC/status/1230367209685340160?s=20

 

https://twitter.com/PabloDiez_ABC/status/1230447737809670145?s=20

 

Alarma por los casos de coronavirus en los cruceros de Japón y Camboya

 

On February 13, the first case of a coronavirus death occurred in Japan. As soon as the news came out, it completely disturbed the entire Japanese population.

The deceased was an 80-year-old lady who was also the mother-in-law of a 70-year-old Tokyo taxi driver who had just been diagnosed with the infection yesterday.