Enfrentamiento por berrinche.
Las víctimas del TMEC (y de López Obrador).
El presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado de catorce años Andrés Manuel López Firmador está empeñado en confrontarse con el principal socio comercial de México, los Estados Unidos de Norteamérica.
Desde hace meses detectamos en este mismo espacio el choque de frente que se estaba gestando entre los dos países, fruto de dos factores atribuibles al Nerón de Macuspana: Uno la imperiosa necesidad del Tabasqueño de tener un enemigo enfrente al cuál tirarle bronca ( Porque el discurso en contra de Calderón, la mafia del poder, el innombrable, el neoliberalismo, los conservadores está francamente muy gastado), el segundo factor es la insana terquedad de López y de López nada más de aferrarse a sus proyectos faraónicos. Específicamente a lo correspondiente al petróleo.
El choque de frente con Estados Unidos (y Canadá, que no se nos olvide que también es parte del TMEC) es debido a los ataques (legales e ilegales) en contra de compañías generadoras de electricidad extranjeras favoreciendo a CFE, tienen como motivo que “La comisión” es prácticamente el único consumidor del altamente contaminante combustóleo (mismo que está prácticamente prohibido en la mayor parte del mundo) y que PEMEX genera combustóleo en exceso porque el petróleo que se extrae en el subsuelo y costas mexicanas es del tipo pesado.

Pero, hay que preguntarnos ¿Quiénes serían “las víctimas” del TMEC que firmó López Obrador? (Hay que recordar que fue esta administración la que negoció y firmó el TMEC, no fue Calderón, no fue Peña, fue López).
De no funcionar la famosa “llamada a consultas” el siguiente paso es someter el caso a un panel de arbitraje donde México saldría seguramente raspado con multas o aranceles ¿Qué estaría en peligro?
Pues si el tema es energético Estados Unidos podría establecer aranceles sobre el gas que vende a México, el periódico el economista, en su nota de 03 de Marzo de 2022, nota que las importaciones de gas natural de México aumentaron en 7.2% (5,950 Millones de pies cúbicos por día), o podría también establecer aranceles sobre los 346,408 barriles de gasolina que importa al trimestre (13% más que en 2021). Esto sería un arma de doble filo, porque, aunque provocaría una efecto devastador en la economía mexicana, le daría pretexto para continuar con sus estrategias aislacionistas e inflamaría el discurso nacionalista de López y el ala Bolivariana de Morena.
México por su parte puede intentar tasar las exportaciones hacia el vecino del norte, tomemos por ejemplo los 2.7 millones de carros que se exportaron desde acá a los Estados Unidos, de nuevo, esto le daría el mismo pretexto (pero del otro lado de la frontera) a los sindicatos de izquierda del “Rust belt” estadounidense para exigir a las armadoras que se repatrien los trabajos que fueron algún día enviados a México, aquí perderían estados como Guanajuato, Sonora, Jalisco y Aguascalientes (curiosamente casi todos Estados de oposición).
Por otro lado, como víctimas colaterales de un movimiento de este tipo estarían las maquiladoras de partes que se encuentran principalmente en la frontera norte. Este tipo de industria genera 2.8 millones de empleos. Las maquiladoras empezaron como un esquema de importa materia prima-transforma en México-exporta a US, casi exclusivamente en el sector automotriz. Hoy hay maquiladoras de toda índole: se produce desde televisores, electrodomésticos hasta material quirúrgico y equipo médico de alta especialidad. Todo eso está en riesgo.
México podría responder poniendo impuestos a las exportaciones de vegetales y alimentos (Guanajuato manda brócoli, coliflor, espárrago y un sinnúmero de vegetales) Sonora exporta carne, Nuevo León tiene la fábrica de galletas Oreo más grande del mundo. Estados Unidos puede substituir los alimentos Mexicanos fácilmente con producto de Ecuador, Honduras o Nicaragua.

Quizás el golpe mortal a la ya para ese entonces jodida economía mexicana sería un impuesto al maíz. No se si ustedes están enterados, pero México es el mayor importador de Maíz del mundo (vaya autosuficiencia alimentaria que nos prometieron). Con un consumo de 45 millones de toneladas nuestro país produce solo 28 millones de toneladas. El resto (17 millones de toneladas) se importan, principalmente desde los Estados Unidos. Un golpe de este tipo nos pondría en la lona.
En una guerra comercial nadie gana, y si pierden todos, en este caso es más que obvio que Estados Unidos tiene más “planes B” que México, y que si alguien se las vería dura, es el aparato productivo Mexicano.
¿Sugiero entonces entregar el país a los extranjeros? No, de ninguna manera. Estoy sugiriendo ser inteligentes en nuestro objetivos, escoger nuestras peleas y no envolvernos en una falsa bandera de nacionalismo y tirarnos al barranco de Chapultepec lidereados por un oscuro mesías que reprobó economía 2 veces y tardó 14 años en graduarse. Seguir a un loco al precipicio nos hace no solo cómplices, nos hace locos también.
Una economía como la Mexicana, tan simbiotizada con la del vecino del norte, no debería de ver la cercanía con la mayor potencia económica mundial como una desventaja, sino como una oportunidad de negocio. Ahí está el verdadero problema. López y Morena ven a los americanos como enemigos, no como socios. Ahí está el problema, estamos gobernados por un grupo que no tiene la menor idea de cómo hacer negocios. Estamos gobernados por un chivo en una cristalería, el problema es que a ese chivo tiene una habilidad innata para romper muchas cosas.