Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content

Llaman honesto al presidente

El fanatismo no ve pelo ni color

Jorge Zepeda Patterson comenta para El País, que López llegó al poder sin traicionar banderas, ni principios.
Jesús Guerrero

Yo puedo entender que una gran masa de la población haya caído en las redes de un supuesto transformador, de un supuesto hombre del pueblo, de un supuesto hombre honesto. La realidad, por difícil que sea, es que México tiene una gran mayoría de gente ignorante, poco preparada y resentida,

pero además, esa masa se potencia con flojera, incompetencia, falta de responsabilidad y deshonestidad. Esa enorme masa es la que Andrés López ha logrado hacer su voto duro y quienes, haga lo que haga, lo defenderán hasta las últimas consecuencias. Es muy irónico, pero el mismo que no paga impuestos, o no paga el pasaje, o se roba un shampoo del súper, o se roba los productos de un camión accidentado, es el mismo que clama por castigo a los políticos corruptos.

Todo lo anterior es triste, pero es una realidad que vemos diario y es evidente.

Sin embargo, cuando de plano no entiendo el fanatismo (por lo menos expresado públicamente), es cuando viene de gente que se supone preparada, que tiene voz pública y que se supone tiene capacidad de análisis y objetividad necesaria para ejercer esa voz pública.

En esta última categoría están personas como Julio Astillero, Federico Arreola, Carmen Aristegui y otros que ante mentiras, contradicciones y delitos confesos, siguen sosteniendo que el presidente de este país es honesto.

Patterson 1

Comento esto, por que me encontré el pasado miércoles 3 de noviembre con una columna en el periódico El País del señor Jorge Zepeda Patterson (Twitter @jorgezepedap). El título de la columna: “Obradorismo sin López Obrador”.

https://elpais.com/mexico/opinion/2021-11-03/obradorismo-sin-lopez-obrador.html

El autor tiene un historial impresionante y acceso a medios de gran importancia. Parecería una columna crítica contra el presidente, pero en realidad es la declaración de ese fanatismo que no ve pelo ni color, que igual ataca al que ejerce la rapiña en los vehículos accidentados, que el Doctor, periodista, fundador de periódicos y articulista de importantes medios.

La gran pregunta que me hago es: ¿por qué no son capaces de ver las mentiras, contradicciones e ilegalidades que día a día nos regala López?

Empezando por que el señor Zepeda define algo llamado “obradorismo”, como un “movimiento político”. Lo que él llama "obradorismo" no es otra cosa que una colección de frases pegajosas que efectivamente han conectado con una gran parte de la población mexicana con tal fuerza que lo llevaron a la presidencia. Hemos visto que de lo dicho en la última campaña, la que culminó en 2018, sin tomar en cuenta los 17 años anteriores, López ha cumplido poco. Simplemente su slogan “no mentir, no robar y no traicionar” ha quedado por los suelos. Mentir es lo que hace todos los días, roba a manos llenas con el solo propósito de perpetuarse en el poder y ha traicionado a otra parte de la población que hizo posible que llegara de sus 17 millones de voto duro a mas de 30.

Continúa el señor Zepeda romantizando que López fue capaz de “agrupar tras su liderazgo la mayor parte de las corrientes progresistas y/o inconformes…”. La realidad es que López pactó con todo el que pudiera ayudarle de alguna forma a lograr su ambición de ser presidente de la república. No tenemos pruebas, pero pocos tienen dudas de que pactó con el gobierno anterior, intercambiando impunidad de ambos lados. Ni que decir del pacto que hizo con el crimen organizado.

Haber hecho el ridículo de decir que aprehendieron a Ovidio Guzmán y luego dejarlo libre, cediendo públicamente a las presiones del cartel, es inaudito.

El Chapo Guzmán, no es sólo un criminal que trafica con substancias prohibidas, ese cuate representa la perdición de cientos de miles de jóvenes que fueron inducidos a las drogas, con tal de tener clientes. Representa miles de muertos que resultaron de imponer a su grupo sobre otros. Representa la humillación de miles de muchachas que los narcos, por el simple hecho de que les gustan y por que pueden, se las roban impunemente. Sin embargo, el presidente se disculpa públicamente de llamarlo “Chapo” y le dice “el señor Guzmán Loera”. Tiene deferencia para la señora madre de ese individuo, de desviar su ruta para ir a saludarla de mano.

Me gustaría preguntarle al señor Zepeda si una persona que accede a esto es íntegra, como lo describe.

El señor Zepeda, prosigue en su columna comentando que López llegó al poder “sin traicionar sus banderas y principios”. Yo le pregunto, ¿pactar con Peña Nieto para que le dejara el paso libre, a cambio de que no se dieran a conocer pruebas de hechos bochornosos, se puede llamar “principio”?

El columnista, le concede al presidente “virtudes y habilidades” y lo disculpa de que ahora, éstas no le alcanzan para manejar el gobierno.

La única crítica que lanza en su columna dice: “Hoy me cuesta trabajo conciliar al hombre decente e integral que sé es AMLO.

Pio 1

Yo diría, ¿quién en su sano juicio puede hablar de decencia cuando el hermano Pio fue exhibido recolectando dinero ilegal y en lugar de aceptar las consecuencias y cumplir en que nadie estaría por encima de la ley, disculpó a su pariente y se atrevió a decir que de ese dinero, de esas “aportaciones” tomaba su “sueldo”. Por cierto, desde que llegó a la presidencia López ha revelado varias fuentes de ese supuesto “sueldo”.

¿Qué persona decente tendría en su equipo a personas de la calaña de Manuel Bartlett, Gómez Urrutia, Salgado Macedonio, Irma Eréndida Sandoval, o Nestora Salgado?

López no puede caer en la descripción de “honrado”, cuando ha vivido de dinero mal habido toda su vida. Secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, en su propio libro relata que López es muy disciplinado para tomar sus medicamentos, que un ayudante puntualmente se los da y le lleva récord de que tomó y cuando. Si el señor López Obrador reclama que trae 200 pesos en su cartera y nunca ha tenido cuentas bancarias, ¿de dónde pagó la atención de su infarto en un hospital “fifi” y de dónde pagaba medicamentos y ayudantes? ¿De dónde sacó dinero para mantener su rancho con el patético nombre “La Chingada” (otra payasada para agradar a sus fanáticos)?

¿Cómo sabe Zepeda que “López Obrador es incorruptible”?

¿Cómo le llama entonces a todos los ejemplos comentados? ¿No es corrupción otorgarle impunidad a su antecesor para que éste se calle también? ¿No es corrupción vivir cómo rico, sin declarar el origen de ese dinero? ¿No es corrupción defender públicamente a Manuel Bartlett de tener una enorme fortuna, pero además de aceptarlo cuándo es el delincuente electoral mejor conocido del país y sospechoso de dos asesinatos de alto perfil?

Al final, la corrupción de López Obrador, ni siquiera tiene que ver con dinero, por que nunca lo ha necesitado, siempre se lo ha robado a manos llenas, su corrupción es precisamente, traicionar todo lo que dice defender.

Entonces, en época de Navidad, mi carta a Santa sería que el señor Zepeda, de alguna manera leyera esto y se dignara responder, por lo menos esto: ¿qué es para usted honradez?

Lee también mis publicaciones recientes:


El derecho a disentir es el derecho de la inteligencia.

— Avelina Lésper

Dale play 📼👇

Un Año Ha Pasado Y Las Cosas Van Peor ¡A Celebrar!

El Cártel de Macuspana Es la Marca de una Nueva Forma de Gobernar

Denunció a AMLO y a Adán Ante la DEA y el FBI