#DesnudadndoLaIneptocracia
¿Como será recordado el sexenio? Parte 1: Mentiras.
Según Sun Tzu en el arte de la guerra la primera víctima en el conflicto es la verdad.
En la política el nivel de la mentira será siempre mayor, la llamada guerra sucia impacta a todos los participantes en cualquier momento.
Todo político tiene esqueletos en el closet y cada uno de ellos sabe que o usa esto a su favor o saldrá como los míticos zombies para morderle el trasero e infectarlos de la misma putrefacción que diseminan.
La verdad está durante las elecciones en un estado fluido, depende de la interpretación y cualquier hecho puede ser considerado de una manera u otra.
Así son las campañas, ese es el juego que López y su equipo aprendieron a jugar y que maduraron en décadas de contiendas.
La guerra se basa en la impostura decía también Sun Tzu comentando que al enemigo hay que hacerle ver lo que quiere que se vea.
Se inventan errores, se atacan los defectos y se magnifica lo negativo.
Es normal en una campaña y aceptado en un candidato.
Pero aunque la guerra es de principal importancia esta la debe hacer un gobierno hacia los problemas típicos como inflación, desabasto, desastres naturales, etc. Hacia las dificultades diarias y no en contra de su gente.
La cuarta se ha empeñado en realizar actividades que considera vitales para su objetivo y este no es la lucha a la corrupción o a la pobreza como dicen. Su principal objetivo es la permanencia. Sus programas clientelares, los cambios en la ley, los ataques a la prensa y la IP vienen con la consigna de quedarse el mayor tiempo posible.
La gente pasa a segundo plano con respecto a las necesidades del partido.
La verdad es innecesaria y la mentira es un arma.
Pero ya no esgrimen esta arma a un enemigo político; se ataca a la misma gente que juraron proteger, cuando es el mismo presidente el que clama por la calumnia comentando que una denuncia sin pruebas es necesaria para manchar reputaciones y lo pone en práctica todos los días, es cuando queda clara la manera de gobernar.
La verdad murió en campañas y no regresará ni siquiera como zombie, esta se quedará sepultada.
Esto pasa cuando un estado es capaz de presentar hasta sus errores como si fueran aciertos con tal de desviar la atención. Pero una luz empieza a vislumbrarse. El presidente americano Abraham Lincoln dijo: “Puedes engañar a toda la gente poco tiempo o a poca gente todo el tiempo, pero no puedes engañar a toda la gente todo el tiempo.” El momento pasó. Se identificaron los proveedores de falsedad y se ha decidido ignorarlos.
Cada día López comenta varias bajezas para desviar la atención, pero ha perdido el rating y la credibilidad. Ya en cada lugar que llega los abucheos son tales que no puede proferir palabra, Ya varias veces ha cerrando sus eventos en la mitad de tiempo que sus conferencias habituales y sale diciendo, "Les dicen puras mentiras, y las mentiras son del diablo", ya no puede esconder la verdad, sus ataques a la razón ya no son suficientes y la gente ya no acepta su palabra como ley.
El sexenio pasado esperábamos la tontería de Peña para reírnos de él, este periodo creímos que sería divertido ver las burradas de López, pero ya nos dimos cuenta que él no “se equivoca”, no lo hace “sin querer”, nos mantiene ocupados y aun de sus errores el crea confusión y cortinas de humo como con su supuesto contagio.
Sus errores son explotados para desviar la atención, cada vez que abra la boca, cuestiona, investiga ¿qué quiere tapar?, entre mayor sea la barbaridad que diga mejor piensa e indaga.
Las mentiras son costumbre sólo si queremos escucharlas.
La verdad muere sólo si decides dejarla muerta.