Carta abierta.
2da carta a AMLO: Deje de dividir a los mexicanos.
NO DIVIDA A LOS MEXICANOS, HAGA QUE SE SIENTAN ORGULLOSOS.
Estimado Señor Presidente de México:
Me voy a permitir un nuevo atrevimiento, espero sepa perdonármelo, solo lleva la intención de conseguir, aportando mi granito de arena, y algún día ver, que México ocupe en el mundo el lugar que le corresponde.
Le recomendaría hacer un simple ejercicio, teclee en su ordenador, cualquier buscador o navegador valdría, la pregunta “de qué se siente orgulloso un mexicano” y verá que casi con total unanimidad el resultado es por ser solidarios, generosos, alegres, ingeniosos, por la gastronomía, la historia o la cultura. Es decir, como cualquier otro pueblo del mundo. Puntualmente aparece el tequila, el chile, el día de muertos, los mariachis, etc.
Pero fíjese que el 36% de la población se iría de México según una encuesta publicada por la revista Mediotiempo el 15 de septiembre de 2021. Es decir, 46 millones de sus ciudadanos se marcharían. De hecho 12 millones ya se fueron.
Sin embargo, el 94 % de los mexicanos se sienten orgullosos de serlo, siendo un pueblo unido.
Ya sabe Señor Presidente, “la nación es una identidad que no se elige y de la que es muy difícil escapar.”
Por eso me resulta sorprendente que usted los esté desuniendo y más sorprendente, por la vileza del acto en sí, que presuma de los que se fueron y de las remesas de dinero que envían a su país.
El IDD-MEX 2019 confirma con preocupación la división de la sociedad mexicana generada e incentivada por la política.
No es que en México no hubiese división antes de llegar usted, en todos los países la hay en mayor o menor medida, en España la hay, aunque aquí más que división lo que hay es una tremenda competitividad entre las regiones. Pero donde las instituciones funcionan pueden vivir con esas divisiones, y ese no es el caso de su país. Usted hace negaciones altruistas, “aquí ya no se roba”, usted hace discursos de buenos deseos, de ignorancia y muy simplistas, hace discursos dirigidos a los sentimientos más primarios con promesas que ya veremos si las puede cumplir. Se ha erigido en dueño absoluto de la verdad y eso lo traslada a sus seguidores, con lo que los otros son los que mienten, ha deslegitimado a quien piensa diferente, y le ha quitado a la sociedad una inmensa riqueza de proyectos. Usted le ha quitado la espoleta a lo que más pronto que tarde acabará estallando.
También le he visto y oído presumir de tener un país que ya existía hace más de 10.000 años. Se le calentó la boca y dijo 10.000 millones. “México se fundó hace más de 10.000 años, con todo respeto, todavía pastaban los búfalos en lo que hoy es Nueva York y ya en México había universidades, había imprenta”, ha dicho.
Copiando a Patricio Lons, “si algo había era una sociedad gastronómica que enseñaba como desmembrar cuerpos para comerselos”.
Señor Presidente, no es usted más tonto porque no se entrena lo suficiente. Créame.
¿No se da cuenta del lugar en el que deja a su país y sus ciudadanos con esas tonterías?
¿Qué respondería si alguien, a modo de réplica, le pregunta cómo se explica que “los de los búfalos” hayan conseguido en 246 años lo que ustedes han sido incapaces de conseguir en diez mil?
Puedo temer lo peor si pudiera responder esa pregunta, ya que, con toda seguridad, la culpa sería de los españoles.
Para usted el orgullo y la dignidad solo está en la Plaza de la Independencia cada 16 de septiembre donde, además de leer discursos llenos de falsedades, hace marchar a un ejército que solo le sirve para desfilar.
Por cierto, enhorabuena por el invitado al último desfile. Eché en falta en la tribuna de autoridades a Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Pedro Castillo, mandatarios con los que usted se siente en familia.
Creo sinceramente que, para desgracia de los mexicanos que se van a acordar de usted durante muchos años, usted no tiene la más mínima idea del país que gobierna por más folclore que exponga ese día.
Usted tiene una oportunidad única, una oportunidad que pocos países tienen. No pierda el tiempo en explicarle a su pueblo, buscando culpables, por qué son pobres. Eso es muy fácil. Para usted y los que son como usted la culpa siempre la tienen otros. Pobres somos todos, es el estado natural del ser humano, nacemos sin nada. Depende solo y exclusivamente de nosotros ser pobres, más o menos pobres, más o menos ricos o ricos. Sea inteligente y explíqueles por qué no son ricos.
Aunque primero le pediría que leyese una entrevista publicada el pasado 2 de julio de 2020 en el diario El País México a Carlos Urzúa, Secretario de Hacienda en uno de sus gobiernos, para que vea con total claridad qué es lo primero que tiene que hacer y acto seguido empezar a crear e impulsar políticas encaminadas a que sus ciudadanos empiecen a sentirse orgullosos de lo que fueron, lo que son y lo que pueden ser si alguien los dirige con menos demagogia y más inteligencia.
Lea la entrevista en este enlace:
https://elpais.com/mexico/2020-07-02/el-principal-problema-que-enfrenta-mexico-en-terminos-economicos-es-que-no-hay-dinero-publico.html
Un país no puede funcionar, ni progresar, si sus ciudadanos no pagan impuestos. Mucho menos si estos impuestos no se gastan en beneficio de TODOS. Un país no funciona sin dinero, y en México no lo hay. La recaudación fiscal ronda el 16 % del PIB, hoy posiblemente menos, y la inversión pública el 3 % de dinero público, también hoy probablemente será menos. Fíjese que en España la misma recaudación es el 37,3 % y en Alemania el 41,3 %. Pero cuando es escandaloso es cuando olvidamos los porcentajes y hablamos de números redondos. México, con 128 millones de habitantes, recauda menos de 200.000 M €, y España, con 47 millones de habitantes recauda 418.000 M €. Datos de 2020. https://datosmacro.expansion.com/impuestos/presion-fiscal.
Así que, deje de perder el tiempo en las “mañaneras”, de decir tonterías, y póngase a trabajar.
Como primera tarea debería leerse la biografía profesional y política de un honrado político español de nombre Francisco Fernandez Ordoñez. Fue el autor de, entre otras cosas, la reforma fiscal de 1977 con la que se consiguió, en un país donde casi no se pagaban impuesto, una ampliación de la capacidad recaudadora y del número de contribuyentes para poder financiar el gasto público del estado del bienestar.
Cuando arregle esto, siga con la corrupción. Se pueden hacer las dos cosas a la par, se deben hacer a la misma vez. Pero antes continúe, si es que la empezó, leyendo la entrevista a Carlos Urzúa en la parte que habla precisamente de la corrupción. En su país la corrupción está tan arraigada, y permitida, que mucha gente honrada no puede vivir sin ella. En todos lados hay ladrones, corruptos y gente de mal vivir, lo malo, lo perverso para un país, es cuando interioriza una forma de hacer las cosas y esta forma parte del día a día de la gente honrada.
Si lo hace bien y no la oculta, lo repito otra vez, no la oculta, es solo cuestión de tiempo que las cosas cambien. Pero no haga trampas Señor Presidente, no proclame “aquí ya no se roba” mientras sus hijos se enriquecen.
Lea el artículo de Sergio Negrete en El Financiero del pasado 21 de enero y un informe de la Universidad de Guadalajara titulado “Perspectivas del combate a la corrupción en México”, escrito por Miguel Ángel Gutiérrez Salazar, publicado hace solo unos días, el 31 de enero.
Aquí le dejo los enlaces:
El México orwelliano de López – El Financiero
Me va a permitir que, después de ver que ha enterrado, quiero decir tirado, millones de dinero de los mexicanos en Texcoco, ver como gasta sin límites millones y millones en Pemex sin modernizar las refinerías ni invertir en energías limpias de futuro, que los errores en el trazado del Tren Maya se traducen en tirar más y más millones a la basura, dude mucho que usted combata la corrupción. De la misma forma que dudo que usted concluya la obra del tren en dos años. Terminará unos cuantos kilómetros para salir en la foto en las próximas elecciones, engañará a algunos incautos, pero el Tren no se va a hacer. Ni usted ni sus técnicos tienen la menor idea de lo que son 1.550 km de vía férrea con las estaciones, conexiones y comunicaciones necesarias para su funcionamiento, pretendiendo además que la obra sea financiada por la iniciativa privada en un 90% en un país donde no hay garantías para los inversores.
!!!Cómo quiere usted que se sientan orgullosos¡¡¡
Hablando de orgullo Señor Presidente, es cierto que la democracia es el gobierno del pueblo por el pueblo, pero en el mundo existen reglas, normas, protocolos, liturgias que hay que cumplir y que todos aceptamos. Por eso no es lo mismo nombrar embajador a Don Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes que, con todos mis inmensos respetos y admiración, a Cantinflas. Eso es lo que ha hecho usted nombrando a Jesusa Rodríguez embajadora en Panamá, ha nombrado embajador a Cantinflas.
!!!Como para sentirse orgulloso¡¡¡
Atentamente
Joaquin A. Trigo García
Un español que ama a México más que usted.