¿Y la democracia?
La Democracia, que es la forma más justa que se le ha ocurrido a la humanidad para ser gobernada, no es perfecta, ni está cerca de serlo.
Ejemplos como el que actualmente padecemos en Mexico, donde por voluntad popular y desidia de muchos, se votó por darle, prácticamente, todo el poder a un sólo partido, nos deben dejar una lección, amarga al parecer, pero insoslayable.
La Democracia, que es la forma más justa que se le ha ocurrido a la humanidad para ser gobernada, no es perfecta, ni está cerca de serlo.
Ejemplos como el que actualmente padecemos en Mexico, donde por voluntad popular y desidia de muchos, se votó por darle, prácticamente, todo el poder a un sólo partido, nos deben dejar una lección, amarga al parecer, pero insoslayable.
Cuando un pueblo, molesto por los abusos de los gobiernos anteriores, decide volcarse a apoyar una propuesta atractiva y le da todo el poder, lo que está haciendo es abdicar a su derecho de decidir a lo largo del período en el que esa "propuesta" gobierne.
Déjenme poner un ejemplo, el 53% de los votos en una elección son para un candidato a la Presidencia, el sistema de tres poderes independientes supondría garantizar contrapesos para que no haga su santa voluntad, pero se le da a ese mismo grupo partidista el 67% de los escaños en ambas cámaras. Está dándose control absoluto a un sólo grupo, con la vana esperanza de que piensen primero en el país, y no en su partido.
A la mitad del período para el que fueron elegidos, la gente que votó por el susodicho partido, una parte, digamos un 20% del 53% con el que empezamos este simil, ya no está de acuerdo con el actuar de su gobierno, aunados al 47% de los que no votaron por dicho partido, resultaría que aproximadamente el 57% de la población ya no está conforme con el gobierno.
¿Y la Democracia?
Es prácticamente imposible hacer que una masa deje de comportarse como masa y piense individualmente, el efecto de poder que se presenta al ser muchos es muy difícil de evitar.
Nos han hecho creer que mayoría de votos significa tener la razón, sin embargo, filias y fobias aparte, no significa nada más que, qué en ese momento, muchos pensaban igual.
No hay garantía de éxito, el proceso puede ser democrático, cumplir las leyes, pero el factor humano ( enojo, desesperanza, revancha) lo condiciona.
No estoy proponiendo el anarquismo, ni la Ley de la Selva, ni volver a las monarquías absolutas. La idea que traigo dando vueltas en la cabeza va por el lado de ponerle candados a esas apoteósicas victorias.
Mi propuesta es limitar constitucionalmente el poder, que eventualmente pudiera tener un solo grupo político. Sobre todo en un país donde se necesita que el Congreso sea el que destituya a un mal gobernante. Y tomando en cuenta que si le damos dos de los tres poderes a un solo grupo, es muy fácil que coopten el tercer poder.
Los diputados de representación proporcional hacen que todos los partidos alcancen a tener representación en las cámaras, pero se crearon para tirarle un hueso a los partidos "chiquitos" que son muy útiles en las alianzas. No para que sirvan de contrapeso.
Limitar el porcentaje máximo de escaños que pudiera tener un solo partido para que no alcancen la mayoría calificada, podría obligarlos a tener que negociar, pero sería muy difícil evitar los cambios de bandera de algunos congresistas más interesados en su propio desarrollo.
No tengo una idea clara de cómo hacerlo, pero es indispensable para que un instituto político no nos deje en, prácticamente, un estado de indefensión, como es el caso actual, habría que legislar para evitarlo.
Estoy seguro que hay plumas, en este caso dedos y teclas, más capaces que la mía, que podrían abonar sobre el tema, para no volver a tener un dictador por elección y con una corte de aplaudidores en el Congreso, y todo porque así lo quiso una mayoría enojada.
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