Valemadrismo presidencial
Andrés Manuel López Obrador es un abusón, es un bully y tiene una característica muy peculiar: no le importa nada que no sea su persona, sus objetivos y su agenda. Para decirlo claro, al presidente le vale madre todo.
Estas características son consistentes de un sociópata de libro de texto: “ El sociópata se caracteriza por carecer de empatía hacia los demás, fuerte egocentrismo, desapego a las normas sociales, así como una tendencia a simular sentimientos. Es inestable emocionalmente y muy impulsivo, lo cual en ocasiones puede derivar en agresiones o situaciones de violencia. Al mismo tiempo, suele ser encantador, pero poco confiable. Carece de sentimientos de culpa, vergüenza o arrepentimiento” (ref. Cienciaysalud.com)
Les doy algunos ejemplos:
- Cuando el ahora presidente bloqueó 55 pozos de petróleo en Tabasco, en ese entonces usó la plaza pública para arengar a un grupo de gente a tomar las instalaciones de PEMEX. En aquel entonces dijo que de ser necesario quemaría los pozos. Por si no lo sabe querido lector un pozo petrolero incendiado toma meses para apagarse, pondría en riesgo vidas humanas innecesariamente. Lo dicho, le vale.
- Mas delante, siendo jefe de gobierno necesitaba construir una obra faraónica que pudiera entregar en su sexenio. Como buen populista se fue por una obra de relumbrón, los segundos pisos. En aquel tiempo se dijo que no era lo mejor, que eventualmente se llenarían de tráfico, y que lo ideal sería invertir en transporte colectivo. Le valió de nuevo y en una obra opaca se salió con la suya: construyó los segundos pisos que son una obra de ingeniería mal hecha, con fugas que parecen cascadas y tráfico en las horas pico.
- Uno de los grandes ejemplos de ese valemadrismo crónico se dio en 2006, cuando perdió la presidencia por estrecho margen. De lo que a López no le gusta hablar es de que no fue al primer debate presidencial y le permitió crecer a Calderón. Tampoco le gusta que le recuerden que las encuestas decían que había un empate técnico entre el Michoacano y el Tabasqueño. ¿El resultado? Perdió por 0.23% y bloqueó paseo de la reforma por 47 días. Las pérdidas de los capitalinos ascendieron a más de 10 mil millones de pesos, junto con horas de tráfico, molestias, y contaminación atmosférica.
- Si vemos su gestión más reciente entenderemos cuál es el grado de sociopatía maquiavélica al que está dispuesto a llegar el actual presidente. Hay varios casos dignos de análisis, pero haremos blanco en el más obvio: los niños con cáncer. El cáncer es una enfermedad muy delicada, pero afortunadamente si es diagnosticada a tiempo el índice de supervivencia es muy alto….cuando hay medicamentos. Con pretexto de ahorrar dinero público se sometieron a subasta medicamentos ultra especializados (es decir, son tan particulares y tan especiales, que solo una o dos compañías en el mundo los hacen), aún así, terco como él solo ordenó a Raquel Buenrostro proseguir con el plan. Ya sabemos dónde paró todo: Noticias de niños muriendo de cáncer, sin medicina.
- ¿Otro ejemplo? El presidente pudo haber roto su palabra pidiendo prestado al FMI o Banco mundial. si hubiera tomado 2 puntos del PIB de deuda, cerrado las fronteras a vuelos comerciales y con ese dinero pagado un salario de 2000 pesos a todos los Mexicanos que tienen RFC, la pandemia estaría en este momento en 15 o 20 contagios diarios y habría costado 2 mil o 3 mil vidas. Pero terco como él solo decidió mantener su postura y los resultados ya los sabemos: Un sistema de salud que ya tenía problemas serios está con respiración asistida, más de 65 mil muertos oficiales (al 1 de Sept) y una economía colapsada.
Hemos sido castigados (merecidamente) con este valemadrismo presidencial. Lo viviremos hasta 2024 cuando se le quite le arrebate la oficina del ejecutivo por la vía democrática.
Las vidas perdidas no volverán, las enfermedades causadas por la contaminación, los muertos, los enfermos, las sonrisas robadas serán cobradas una a una.
Hasta en tanto tenemos que continuar vigilantes de los mecanismos democráticos que tenemos a mano: las elecciones locales de 2020 (Coahuila e Hidalgo) y las intermedias de 2021 donde todos habremos de participar.