Universidades Malestar Benito Juárez: de Ganso a pato
Uno de los compromisos que López Obrador dio por cumplidos durante 2019, es la construcción de 100 universidades: las llamadas Universidades Bienestar Benito Juárez,
qué muchos mencionan, pocos ubican, y casi nadie conoce.
Cómo me resultan conocidas las andanzas de “El Macuspano”, decidí investigar por mi cuenta sí dichas escuelas existen en nuestro plano astral… o en que condiciones existen. El primer paso, sí usted, amable o no amable lector, quisiera inscribirse, sería ir a Google a buscar información al respecto, eso hice yo, y esto es lo que encontré:
Universidades Bienestar Benito Juárez
Una sencilla página que despliega las carreras ofertadas, ubicaciones generales, solo municipios, sin domicilios específicos, sin ningún teléfono, y como único contacto, un correo de Gmail,
Entonces, como el presupuesto para dichas universidades, no ajustó para una página, así decente, como la de una universidad “de verdad", me di a la tarea de investigar, y pregunté a los siempre dispuestos tuiteros, a los cuales agradezco, (con mención especial a @xxxaviediez), si casualmente alguno ya estudiaba en una de las famosas universidades, o conocían a alguien que sí, o habían visto una en su camino. Así pude constatar, para mi sorpresa, que algunas existen, aquí, en esta misma dimensión y no solo en papel, el tema es que hay ubicaciones desconocidas, instalaciones prestadas, o en construcción.
https://x.com/Funesta/status/1225255094079361025
Algunos buenos samaritanos incluso me mandaron algunas fotografías y me contaron cosas así, como que hay algunos problemas con el manejo del dinero, ya que no es auditado y los edificios son construidos, no por constructoras, sino por personas de la localidad. Existen dos comités para la construcción, uno de administración y otro de supervisión.
Le explico con un ejemplo real, del estado de Tabasco, tomado de una persona que me pidió guardar anonimato, por lo cual no daré nombres: en estos comités hay un representante de municipio, la persona que maneja la chequera del proyecto es su esposa, su compadre es ingeniero a cargo del enlace administrativo, y el yerno de este, es el ingeniero residente, además el sobrestante de obra, que responde al ingeniero residente, es hermano del representante de municipio; el almacenista de la obra es esposo de una integrante administrativa, y para rematar, el ingeniero del comité de supervisión, también es compadre del representante del municipio y la encargada de la chequera (que son esposos, dijimos). Y ya sabe, en “pueblo chico, infierno grande”, a uno de los encargados de los dineros, no lo querían en el pueblo, porque ya había tenido malos manejos en una cooperativa.
¿Me sigue?... en mi búsqueda de las escuelas “gansito” de López Obrador, me encontré con que además de no existir locaciones, o no locaciones propias, las que están en construcción, tienen un esquema que se presta a malos manejos, a negocio familiar, y a robo descarado.
Se eliminó las a las grandes constructoras, expertas en lo suyo, so pretexto de evitar la corrupción, para dar estos proyectos a manos inexpertas que finalmente ¡también incurrirán en corrupción!
Bien, ahora agregue las recientes huelgas de maestros de algunos planteles que reportan irregularidades en pagos.
Maestros de Universidades Bienestar denuncian irregularidades en pagos y contrataciones
Agregue que dichas universidades “no cumplen con el mínimo de materiales de construcción, mobiliario, equipo, necesidades de reparación e infraestructura básica”, según la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Universidades para el bienestar no tienen reconocimiento de validez oficial de estudios MCCI
El resultado es un proyecto turbio, improvisado, mal hecho, que se presta a corrupción y que, para acabarla de fregar, juega con las necesidades y sueños de jóvenes que buscan tener u futuro mejor y no tiene más posibilidades que “estudiar” en una Universidad Bienestar Benito Juárez.
Somos víctimas de un hombre que se embriagó de poder, creyó descubrir el hilo negro (que nadie más vio) y que en sus afán de rehacer, porque él lo puede hacer mejor, se empeña en prometer lo que no puede cumplir y de una forma que no puede funcionar de ninguna manera, al menos, no bien.
López es un ganso jugando con nuestro dinero como en tablero de Monopoly, sus universidades son un pato.