No te conviertas en lo que tanto críticas
Un dicho que vienen ad hoc a esta columna es: “no te conviertas en lo que tanto críticas”. Y aplica al ambiente que se vive actualmente en nuestro País.
No ahondare en la situación, pues ya todos la conocemos, pero como buen médico me gusta dar diagnóstico y tratamiento a los males que padecemos.
Vaya mi análisis entonces con el gobierno actual con el cual aplica:
*no te conviertas en lo que tanto criticas* tanto se llenaron la boca en campaña con combatir la Oligarquía, y defino para usted, amable lector, en la ciencia 
política es una forma de gobierno en la que el poder político está en manos de unas pocas personas, generalmente de la misma clase social. Y a la vez en campaña pedían el voto masivo a su partido, carro completo, y efectivamente varios personajes sin perfil alguno en política o función pública se subieron al tren y helos ahí sin la menor idea de que hacer, y ojo, no generalizo sí hay personajes que saben su chamba algunos conocidos y uno que otro amigo, pero la mayoría, gente que llegó por accidente del destino, estuvieron en el lugar indicado, en el momento indicado.
La suma de esto: una misma clase política con poder absoluto,
mala combinación si a esto agregamos desconocimiento de funciones. Es lo que vemos a diario en todas las secretarias de gobierno a catorce meses todavía no se ponen de acuerdo, en licitaciones de medicamentos y trasporte del mismo por citar un ejemplo. Por cuestión de espacio, solo pondré este ejemplo, porque existen muchos más de convertirse en lo que tanto criticaron.
Este dicho también lo lanzo para ciudadanos, oposición, o como quiera llamarle al grupo de población en descontento con las políticas actuales, existe un grupo de fanáticos que apoyan al gobierno actual y sus argumentos son todo menos sustentados en evidencia comprobable, solo mucha pasión y fe en su líder, no diré que son bots porque les daré el beneficio de la duda que sean ciudadanos, aunque sinceramente yo no he podido entablar en dialogo con ellos, por más que leo sus preguntas o argumentos no los entiendo, no hilan una idea con la siguiente, cambian de tema, y bueno; he intentado entender y nomás no puedo. (Juro que lo he hecho). Entonces invito a mis compatriotas a no caer en este tipo de fanatismos, pero sobre todo ser cordiales, no engancharse con discusiones inútiles que solo desgatan y contaminan el ambiente, en política siempre habrá tres tipos de personas:
1. Los fanáticos o simpatizantes, los vamos a representar en números de acuerdo a las pasadas elecciones del 2018 de acuerdo a lista nominal y les pondremos: 30 millones de mexicanos.
*Mejor omite la discusión, ellos ya traen su ideología en el alma. (Cabe señalar que algunos ya están arrepentidos).
2. Los que no votamos por el actual gobierno, otros 30 millones de mexicanos. Y que esta vez sí nos tenemos que poner de acuerdo para el 2021.
3. los apáticos que se abstuvieron de votar, otros 30 millones de mexicanos, que a pesar que no votaron les afecta lo que el gobierno haga o deje de hacer, lo que omite y por negligencia perjudica al país.
Con este grupo de mexicanos si será nutrido el dialogo, no pierdas tiempo y esfuerzo en diálogos que no darán frutos con fanáticos o simpatizantes, sino con los que no votan, instarlos a ejercer su derecho y si aún existe un INE autónomo, (no sabemos o no queremos imaginar lo que nos depare el destino) pues salir a emitir su sufragio. Y aún más, exigir resultados y respeto por la constitución y las instituciones autónomas.
¿Te sumas a sumar? Sin polarizar ni dividir, si hay personas que abiertamente digan haber votado y estar arrepentidas, no las insultes, suma: la unión hace la fuerza.
Las desapariciones, violaciones, muertes e injusticias no distinguen clase social o política. Nos tocan a todos, entonces los males que aquejan a nuestro país los resolvemos todos.
