Sigue el desabasto de medicamentos.
No te acostumbres a esto.
Ayer tuve oportunidad de charlar con un médico especialista del IMSS sobre el ya conocido auto-desabastecimiento de medicamentos, me quejé de que desde hace año y medio no surten recetas completas, e hizo un comentario que me irritó,
me consternó y me llenó de desesperanza.
Dijo que efectivamente no había muchos medicamentos y que era una situación generalizada en toda la República, “No crea que es exclusivo de aquí” y dijo con firmeza y cierto grado de condescendencia “Acostúmbrese porqué esto va a seguir igual por otros tres años al menos, hasta que se vaya Obrador”… y desviando la mirada explicó “Ya ve que dijo que era para combatir la corrupción y pues, ya se vio que no, no hay medicamentos, y considérese afortunada de todavía hay el más importante de los que usa, muchos ya no tienen medicamentos indispensables y estamos teniendo muchos problemas”.
“Acostúmbrese” repitió entre enunciados al menos tres veces.
¿Acostúmbrese? ¡No!,¡No me quiero acostumbrar!
¿Por qué estaba diciéndome esa barbaridad con tal tranquilidad?
Nadie se debe acostumbrar a las carencias generadas por la presente administración. No podemos acostumbrarnos a que el gobierno nos quite lo que es nuestro, a que no hagan su trabajo, a que con la justificación de combatir la corrupción, desmantelen las instituciones, y procesos administrativos que nos llevó años y años construir a los mexicanos.
Yo no me quiero acostumbrar a un gobierno que no entiende prioridades y gasta en nimiedades, mientras deja morir a quién sabe cuantos niños y adultos enfermos sin su medicación y/o tratamiento.
El “acostúmbrese” del médico tal vez obedecía a las reiteradas quejas que seguramente escucha a diario, pero nadie puede invitarme a resignarme, ni tampoco a usted le pueden pedir que se conforme con las cosas que hoy están mal en México, porque simplemente son cosas que pasan.
No, los niños sin quimios no son cosas a las que nos debemos acostumbrar, tampoco a ver morir en casa a enfermos sin atención médica, ni medicinas.

No podemos aprobar la mala gestión de López Obrador, de López-Gatell, de Alcocer Varela, de Zoe Robledo, y de Ferrer Aguilar, no podemos aceptar a quienes destruyeron el Seguro Popular y crearon un bodrio peor, no podemos admitir un INSABI sin cuentas claras.
Ni que en cadena nacional se diga que hay medicamentos cuando no hay, y nos traten de embaucar.
O que se presuman con bombo y platillo las compra de millones de claves de medicamentos cuando están lejos de cumplir con las cantidades requeridas para cumplir la demanda.
Tampoco debemos tolerar que se hable de ahorros en la compra de medicamentos, porqué ese dinero ahorrado, que significa vidas de ciudadanos mexicanos, se lo gastan ellos, los de la Cuarta, cualquier domingo o entre semana, en dádivas, festejos, o consultas populares inútiles.
No nos acostumbremos a que se asigne un presupuesto a Salud y haya subejercicio, aún estando en pandemia, simplemente porqué los señores rasguñan pesos de cualquier sitio sin escrúpulos.
Si usted normaliza lo que sucede, y guarda silencio ante las atrocidades de la mafia en el poder, usted no sólo les da paso libre, usted es cómplice de sus acciones, porqué el que calla, otorga.
No es conveniente callar.
Debemos seguir exigiendo que hagan su trabajo y lo hagan bien.
Sin embargo me queda admitir, que si en algo tiene razón ese médico, es en que las cosas, verdaderamente van a cambiar en el Sector Salud, dentro de tres años, cuando López termine su sexenio y se retire, con todo y Morena, dando paso a personas que si quieran dar a los enfermos mexicanos lo que les corresponde.
La duda es ¿cuántos más van a morir sin medicamentos, ni atención médica, esperando que termine el sexenio?
No podemos, ni debemos acostumbrarnos a esto.