#PoliticaFiccion
Mis mejores deseos para el presidente...
Buenos días señor presidente. Me enteré por los medios de comunicación que está usted infectado de la enfermedad de moda SARS-COV2, mejor conocido como Coronavirus o COVID19.
Confieso que no sé qué pensar de su enfermedad, así que decidí ordenar mis sentimientos por escrito.
Debido a las políticas públicas de la administración que usted encabeza, México se ha convertido en un país sumamente peligroso para vivir, no solo porque en promedio mueren 90 mexicanos diarios víctimas de la violencia, sino porque al escribir estas cifras están muriendo 1800 o más personas víctimas de la enfermedad que usted hoy padece.
En estos casi 10 meses de pandemia he vivido en carne propia no poder despedirme de mi mejor amigo, de mis familiares, he vivido la angustia de tener a 3 personas de mi familia convaleciendo de esta enfermedad. Algunos eran personas que lo escucharon decir que esta pandemia “no era tan contagiosa” o que “no mentir, no robar y no traicionar ayuda a que no de coronavirus”, personas que confiaron en usted y en su epidemiólogo, personas que lo vieron negarse a usar cubrebocas y que salieron a hacer su vida normal porque usted dijo que “ya estamos domando la pandemia”.
Entonces señor presidente, le deseo lo siguiente, mire:
Por ejemplo le deseo que al haber manifestado los primeros síntomas, usted haya tenido que ir a uno de los pocos lugares públicos donde se hacen estudios gratuitos de COVID19, y que usted y los suyos hubieran tenido que esperar 3 o 4 días para conocer el resultado de su diagnóstico. Por lo pronto usted tiene los detentes que le ayudarán a que la enfermedad no avance, ¿verdad?
También deseo, señor presidente, que tenga que llamar al número 1-800 para ver la disponibilidad de camas en el hospital, como hizo mi amigo, espero que quien le atienda le escuche, le diga que todo está bien y le de una receta de manera verbal, que usted, a pesar de ser derechohabiente del ISSSTE tenga que surtir por sus propios medios. Ojalá su familia tenga que ir a buscar medicamentos escasos a las farmacias, y que los encuentren….tres veces más caros de lo que marca la etiqueta.
Deseo, señor presidente, que “cuando ya no pueda respirar” como le dijeron por teléfono, su familia tenga que buscar tanques de oxígeno en toda la ciudad, que tenga que ir de un lugar para otro, que llamen a un número, a otro, a otro, a veinte hasta que encuentren un lugar que tenga disponible el oxígeno para que usted pueda respirar, y elevar sus niveles de oxigenación a un nivel seguro, deseo eso.
También deseo que necesite ir a un hospital, total, la pandemia está domada ¿no?, y que tenga que esperar en el carro a que se desocupe una cama, unas dos o tres horas nada más, porque ¿sabe qué? Una cama vacía significa que alguien murió de “neumonía atípica” y se desocupó para que usted pueda ser ingresado, total, muertos hay montones, y las camas no se han saturado gracias a que se desocupan rápido por la altísima tasa de letalidad que tiene este padecimiento en nuestro país.
Ojalá sea usted atendido por uno de los miles de profesionales Mexicanos que día a día arriesgan la vida con el deficiente equipo médico que usted y los suyos proveyeron, y le deseo que ese profesional tenga los 2 o 3 minutos de tiempo que le dedican a los casi 50 pacientes que cada uno de ellos tienen que atender debido a que los hospitales están saturados. No debe de ser problema para usted ¿verdad?, usted tomaba té de guayaba y comía harto mole de guajolote.
Es en serio presidente, yo quiero que usted, siendo el presidente orgulloso que es, de ser necesario sea conectado a un ventilador Ehecatl 4T que fue desarrollado por el CONACYT desfondado que usted y el congreso han tenido a bien crear. El “Rompe alveolos 3000” como cariñosamente le llaman los médicos a la creación no-neoliberal de la doctora Alvarez-Buylla, sería una bonita manera de coronar su estancia en un hospital, sería como tener la experiencia completa de COVID.
Quizás en este momento mis lectores están pensando que soy una persona de mal corazón, no lo creo, todo lo contrario: Lo que aquí plasmé es lo mismo que él provee para nosotros, deseo que él sea un Mexicano más como lo ha expresado tantas veces, que sea el humilde servidor de la nación, que viviría sin lujos, sin seguros, sin atenciones especiales, porque eso ya se acabó, se acabaron los privilegios, la corrupción y sobre todo, se acabó la mafia del poder.
Como le dije, señor presidente, le deseo lo mismo que usted le desea al pueblo de México.
Atentamente
Un Mexicano en medio de la pandemia