Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content

Finales

Finales

Una partida de ajedrez tiene 3 etapas; apertura, medio juego y finales. López ha demostrado, haciendo una analogía de su desempeño, desconocimiento del juego, incapacidad total para la abstracción de estrategias, nula táctica y una intencional interpretación personal

Fibonacci Juancho

Una partida de ajedrez tiene 3 etapas; apertura, medio juego y finales. López ha demostrado, haciendo una analogía de su desempeño, desconocimiento del juego, incapacidad total para la abstracción de estrategias, nula táctica y una intencional interpretación personal

de las reglas. Su apertura no pudo ser mejor. El respaldo de personas a las que les convenía colocar un incondicional en la jefatura de estado fue decisivo. Logró, en parte por los notables desaciertos de sus adversarios, colocar sus piezas mayores en posiciones de ataque perfectamente cubiertas con peones encadenados, con combinaciones ambiciosas que formularon promesas de juego, aprovechando cada error y aprovechando además, los errores históricos de los anteriores. Demostrando poco interés en las formas, y sumándose al descontento social, muchas veces inducido por su discurso, convenció a millones de su hartazgo, de que compartía con ellos esa sensación de hastío.

La apertura más larga de la historia, 18 años, concluyó con su elección indiscutible. Pero la belleza del juego está en el medio, cuando las posiciones ocupadas reducen las posibilidades y es entonces que comienzan los sacrificios, la táctica, el pensamiento profundo y la capacidad de calcular las consecuencias de cada movimiento, no solo el siguiente, sino en el futuro de la partida. Ebrio con el poder posicional de su juego, cometió el peor error posible; perdió el respeto por su adversario al que en realidad nunca identificó: los problemas del país. Continuó y continúa jugando contra el pasado, la historia no va a cambiar, juega contra una silla vacía. La apertura no puede extenderse más allá de determinado número de movimientos. Está en cualquier texto de la materia. Jugadas más, jugadas menos, son capítulos cerrados.

Entonces los problemas que debía enfrentar se le presentaron no como los idealizó, sin ciencia, sin chiste. Se presentaron avasalladores como siempre fueron. Comenzó por hacer sacrificios sin sentido. Cambió la confianza de inversionistas por el NAICM. Se rindió ante la delincuencia en Culiacán. El increíble error del INSABI que colocó en riesgo la salud de millones de mexicanos y generaró un quiebre en el sistema de salud pública. La inversión en sus planes de petrolizar del PIB arrastrando el modelo caduco de los años 70.

Prácticamente, cada movimiento que ha ejecutado parece impulsivo y arbitrario y si parece es porque lo es. Sin un plan discernible, se aferra a hacer señalamientos vanos sin aportar una sola prueba y considera todo aquello que no entiende, corrupto. Llama al árbitro después de “pieza tocada, pieza jugada” e intenta desconocer reglas todo el tiempo. Si el árbitro no lo favorece, exige un cambio de mismo. Critica la actitud de todos los observadores y organiza desplantes.

Como en el juego, la fuerza que se pierde, la gana el adversario. Con la sala cada vez más vacía, solo los que apostaron su dinero continúan defendiendo a gritos y sin orden, posiciones cada vez más comprometidas con argumentos cada vez menos comprensibles. Aunque quizás lo vio venir, incluso se lo advirtieron, quiso jugar con sus reglas. Con sus flancos diezmados, su rey expuesto, el país ante la opinión mundial, sin dama y solo con alfil, torre y la mitad de sus peones pobremente colocados, empuja las piezas sin sentido y los problemas del país tienen la partida ganada, para desgracia de todos los mexicanos.

No veremos la etapa de finales. Sus opciones, la decorosa, sería abandonar y declararse vencido, pero no será así, se levantará, pateará el tablero y gritará que todo estuvo en su contra desde el principio, que las reglas fueron escritas para desprestigiarlo. Obviamente, como en 2006 fue y seguirá siendo un mal perdedor. Quiso ser la figura del rey cuando lo más importante ser el jugador.

Lee también mis publicaciones recientes:


El derecho a disentir es el derecho de la inteligencia.

— Avelina Lésper

Un Año Ha Pasado Y Las Cosas Van Peor ¡A Celebrar!

El Cártel de Macuspana Es la Marca de una Nueva Forma de Gobernar

Denunció a AMLO y a Adán Ante la DEA y el FBI