Desde hace 20 años el grupo del presidente es el mismo ¿por qué?
El pequeño grupo
A dos semanas de ocurrida la tragedia de la línea 12 del metro, no se ha visto un solo señalamiento válido de responsabilidad, una sola renuncia, o un solo despido. Nada. Silencio. ¿Razones? Ciertamente, la impunidad aparenta ser la principal; crear el ambiente normalizador de la tragedia, a fin de que no haya responsables, que nadie exija justicia.
Sin embargo, existe una razón aún más poderosa por la cual no se ha presentado una sola renuncia, un solo señalamiento. ¿Se han fijado que el grupo del presunto presidente es casi el mismo desde hace 20 años? Las mismas caras siempre salen a relucir en todos los puestos. Es difícil ver rostros nuevos en puestos relevantes del gabinete, sea a nivel local, sea a nivel federal. Lo mismo ocupan puestos en el área de seguridad, en áreas económicas, teniendo una preparación profesional de periodista. "90% honestidad, 10% capacidad" le llaman. Incluso, es preferible dejar vacante el cargo, aún sea de la mayor prioridad, si no se cuenta con la persona "indicada", como lo es el caso del puesto de encargado de mantenimiento del metro.
Lo interesante, es que no solo se da esta cuestión de ausencia de cuadros en el ejecutivo, de hecho, en el legislativo se acusa un fenómeno nunca antes visto en la historia mexicana en tiempos recientes. En la cámara de diputados, casi todos los integrantes del partido en el poder van por la reelección. ¿Por qué? ¿Fueron muy buenos? ¿Son irremplazables? El factor clave pareciera ser "confianza", solo las personas a las que se les tiene confianza entran en puestos relevantes, sea en el ejecutivo, sea en el legislativo. El desempeño profesional no tiene absolutamente nada que ver; todo se basa en esa confianza, en lealtad ciega y obediencia incondicional. Exactamente de la misma manera que en una secta se le debe obediencia ciega y respeto al líder. Los seguidores están para venerar y servir al líder.
Desde su creación, hace más de 20 años, no se han visto sacrificios de persona alguna dentro de la secta, por más grave que sea la razón; vaya, ni siquiera el señor de las ligas fue sacrificado, hoy sigue operando como si nada. La relación entre los elementos de la secta es bidireccional. A cambio de una lealtad absoluta al líder, los aduladores reciben protección absoluta. Todos los elementos son inamovibles de su posición ante cualquier circunstancia. Esta dinámica da lugar a un estancamiento dentro de la secta. Dado que los integrantes son inamovibles, no se requieren cuadros de reemplazo, y nunca se han preocupado por ese “detalle”. No se pueden dar el lujo de prescindir voluntariamente de alguno de sus integrantes, son irremplazables.
En un gobierno, un comportamiento sectario es perjudicial hasta para el "venerado líder". Por principio de cuentas, un gobierno está para servir a un estado, a los ciudadanos. Pensar en una estructura dedicada por completo a la adoración del líder, es dejar vacantes las funciones gubernamentales.
Por eso ocurrió la tragedia de la línea 12 del metro. El desvió de recursos en la construcción para financiar una campaña política de lustros.
La prisa por crear una obra al vapor y de relumbrón para dar la impresión de "avance" por parte del grupo en el poder local, hasta el descuido en el mantenimiento del metro por cuestiones de "austeridad" tienen un solo común denominador: los empleados han estado enfocados en complacer al eterno candidato y ahora presunto presidente. Cualquiera de las razones que se investigue como causante de la tragedia de la línea 12 irremediablemente terminará en el actual presidente del país.
La dinámica presente en la secta gubernamental ya selló el destino de la misma. El caso de la línea 12 del metro está afectando directamente al presunto presidente y a su partido. No se pueden cortar los elementos responsables, como lo son Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Mario Delgado y Florencia Serranía, no hay quien los pueda suplir dentro de la secta. Desde su cargo, van a asumir todas y cada una de las consecuencias de sus actos. La protección que les puede ofrecer la secta del presunto presidente no es absoluta ni infinita, encima, con esta tragedia, se debilita bastante.