El ejemplo arrastra: La educación con miras al clientelismo.
Albert Einstein es reconocido como uno de los mayores genios de la era moderna, sus aportaciones en el área de la física son tan reconocidas que casi todos han escuchado sobre la teoría de la relatividad, aunque pocos la entiendan.
La educación actual tiene esta arista específica, se basa en muchos datos, leyes y elementos teóricos que conforman explicaciones complejas de la vida diaria, pero rara vez comprendemos las complejas implicaciones de lo que nos rodea o lo que se usará a futuro.
Albert Einstein es reconocido como uno de los mayores genios de la era moderna, sus aportaciones en el área de la física son tan reconocidas que casi todos han escuchado sobre la teoría de la relatividad, aunque pocos la entiendan.
La educación actual tiene esta arista específica, se basa en muchos datos, leyes y elementos teóricos que conforman explicaciones complejas de la vida diaria, pero rara vez comprendemos las complejas implicaciones de lo que nos rodea o lo que se usará a futuro.
Einstein también comentó “Educar con el ejemplo no es la mejor manera de enseñar: Es la única”
El mayor problema de la educación radica en que se trata con seres humanos y debido a la complejidad del cerebro humano no se ha podido definir una sola teoría del aprendizaje ni un solo método unificado, sin embargo en esto también tenía razón Einstein, los seres humanos buscamos llenar los huecos con lo que es familiar, lo común se vuelve deseable.
¿Entonces qué pasa cuando los niños aprenden que pueden obtener lo que necesiten a través de delinquir y/o presionar a otros?
El nuevo gobierno está mostrando los valores en los que basa su gestión; se considera como deseable la negociación con criminales, la presión política, la repartición de culpas, la negligencia, la incongruencia, el amiguismo y el vandalismo.
Tienen la desfachatez de exigir disculpas a periódicos por notas que no son halagadoras y a otro gobierno por la conquista de hace 500 años, pero se sientan a negociar la liberación de 90 choferes a cambio de favores políticos.
Todo gobierno sabe que si se negocia con criminales, esto seguirá siendo la norma y aun así deciden hacerlo sin pensar en las consecuencias.
La elección de valores en qué cimentan su gobierno es deplorable.
“El ejemplo arrastra”
Los normalistas actualmente crecerán con historias de gloria sobre las tomas, plantones y marchas; escuchan a sus compañeros y sueñan con tener su momento de triunfo al romper la ley y salirse con la suya; el problema no es la vocación política, es la educación de estos jóvenes.

Peor aún estos futuros maestros luchan por el derecho de tener una plaza y “educar” generaciones de niños dentro de este modelo de ilegalidad.
Se ha dicho ya, los frutos de la educación tardan décadas en madurar y cada gobierno ha sido negligente con estos, pero cada vez es peor.
Los gobiernos no están haciendo apuestas a largo plazo, están desperdiciando el mayor recurso que puede haber y lo están haciendo sin siquiera entenderlo.
Entregar la educación al CNTE fue malo, sin embargo, aceptar que estos jóvenes delincuentes hagan de su actuar un hábito no solo creará una atmósfera de ingobernabilidad en el corto plazo; sino que empodera el actuar impune de estos grupos de poder.

Grupos que enseñarán a los niños los caminos de la anarquía y la impunidad.
Cada sistema crea las semillas de su destrucción, la comodidad trae crítica y la ilegalidad trae caos.
Felicidades.
Los valores que están cimentando en este presente harán de México una tierra sin ley dentro de poco, pero a largo plazo será mucho peor.
