Costumbre a la silla vacía
Hay fotos que muestran la tierra desde el espacio, si se ve el horizonte en alta mar la curvatura es evidente, los cálculos que demuestran que la tierra es redonda existen desde Grecia clásica, todos los astros que observamos en el espacio son redondos. Y aun así hay gente que niega esto y se convence de un “terraplanismo”.
Hay fotos que muestran la tierra desde el espacio, si se ve el horizonte en alta mar la curvatura es evidente, los cálculos que demuestran que la tierra es redonda existen desde Grecia clásica, todos los astros que observamos en el espacio son redondos. Y aun así hay gente que niega esto y se convence de un “terraplanismo”.
La teoría ha tenido errores ya que la teoría puede llegar a extrañas conclusiones si solo se sigue un camino de lógica, ya lo planteaba Kant en la “crítica a la razón pura”, pero para que se haga ciencia es necesario un riguroso proceso.
El resentimiento y la ignorancia nos metieron en un lugar muy oscuro; estamos en un momento en que el presidente no permite argumentación en su contra, crítica y hasta utiliza las desgracias para su ganancia política, sigue sin entender que no importa su palabrería sino los resultados que exhiba.
El problema está en que su gente está dispuesta a creerle sin esperar nada a cambio.
La reciente caída en el precio del petróleo demuestra que las fuerzas del mercado actúan aunque no crean en ella, aunque descalifique, justifique y culpe, el mercado existe y es mejor aprovecharlo que desdeñar.
Pero esa es su táctica, siempre habrá un enemigo oculto, difícil de definir y entender para volcar en él toda culpa y no tener que dar resultados.
La caída en el precio si fue drástica, pero predecible, se podían tomar acciones para mitigar sus efectos y se tuvo el tiempo para hacerlo, pero los políticos mexicanos estaban en extremo enamorados de una fuente de dinero monopolizada por el estado.
La reforma energética no era perfecta y sí protegía los intereses de muchos corruptos, pero buscaba hacer partícipes a otros de los riesgos que el petróleo empezaba a traer, cancelarla fue un error basado en querer ignorar los hechos.
Esta es la marca del los últimos meses, destrucción sin reconstrucción, obtención de recursos para la discrecionalidad del gobierno, sin interés en las repercusiones y con la seguridad de que pueden manejar cualquier eventualidad solo con palabrería y ruedas de prensa, sin hechos o planes.
Para López, mentir descaradamente ya rindió frutos, los mexicanos ya nos acostumbramos a recibir falsedades y a ver una silla vacía.
Los que lo siguen están felices con la desinformación, los que nos oponemos ya no esperamos nada del gobierno y eso es lo que quiere, solo la adulación de sus seguidores y la ignorancia de sus opositores.
Cuando utiliza su tiempo para desdeñar los medios que lo critican y poner como reales a los que le aplauden, cuando califica, justifica y ataca.
Siempre ha logrado sus metas con la mentira y el ataque, pero antes era sólo responsable de sus campaña, hoy es responsable del gobierno y de 130 millones de mexicanos y aún así sigue sin verlo ni lo hará.
La silla si está vacía, no hay gobierno; sólo bandoleros que buscan robar lo más posible y mantenerse haciéndolo.
Y su plan sólo se basa en hacernos creer que el mundo es plano, osea negando la evidencia y hacer que la gente les crea sin comprobar los hechos.
Por eso la permanencia de Andrés en el aire es necesaria, repetirá sus mentiras mil veces para hacerlo real en la mente de la gente.
No hay ciencia “neoliberal”, solo ciencia.
Tampoco fuentes “fachas”, mientras estén bien informadas los hechos son los hechos.
Negarlos es lo que mejor hacen, jamás prueban sus argumentos solo atacan las fuentes, porque eso mantiene su tierra plana y sus convicciones intactas.
La tierra no es plana, PEMEX no es el camino a la recuperación económica, la corrupción ha empeorado, el manejo de López de la pandemia es deplorable, la violencia es su camino a pisotear las garantías individuales, sus programas sociales solo buscan comprar votos y por más que lo ataque no tiene manera de salir del modelo neoliberal ya que no hay una alternativa real a este modelo.
Basta de discursos y de desgobierno.
Es una pena ver como dice que tiene juntas todos los días con un supuesto gabinete de seguridad y no tiene una sola acción tangible en contra de este flagelo.
Esto pasa con todos los aspectos de su administración, no hay respuestas solo afirmaciones sin sentido e inflamatorias.
La silla está vacía, quiso acostumbrarnos y lo logró, ahora es tiempo de exigir que se llene con propuestas, acciones y resultados.
Fuera López, la demagogia ya nos salió muy cara y no podemos esperar a 2024 para empezar a reconstruir lo que su ignorancia y caprichos nos ha costado.
Fuera.