Asalto al PRI
El manotazo en la mesa de parte de Andrés Manuel López Obrador es claro, es más, era esperado, está dentro del manual de dictador de una república bananera.
López está usando a la Procuraduría con fines electorales, la está usando para presionar al PRI, me explico:
El manotazo en la mesa de parte de Andrés Manuel López Obrador es claro, es más, era esperado, está dentro del manual de dictador de una república bananera.
López está usando a la Procuraduría con fines electorales, la está usando para presionar al PRI, me explico:
Hay un claro desencuentro entre Alejandro Gertz Manero y Santiago Nieto de la políticamente temida Unidad de inteligencia financiera. Gertz ha manifestado su inconformidad por los propagandísticos métodos de Nieto en contra de los enemigos del régimen, de tal modo se manifestó el pasado 10 de Julio cuando declaró que Nieto “estaba más preocupado en en provocar show en la prensa que en realmente presentar resultados”.
En esas estamos cuando se logró la extradición de Emilio Lozoya, y en la secuencia se filtraron versiones de que Lozoya viene con una cantidad importante de videos donde se muestran a legisladores recibiendo dinero en sus oficinas de la torre PEMEX, obvio, legisladores del PRI.
Cuando menos lo esperamos, y “casualmente” durante la visita de Andrés Manuel López Obrador a la capital americana capturaron al exgoberbador Priista Cesar Duarte, acusado de fraude y desfalco al erario.
Hago una pausa para decir con todas sus letras: Los crímenes de corrupción que se cometieron en la administración de Peña Nieto deben de ser castigados, y los responsables deben de estar muchos años en la cárcel, lo que no debe de pasar es que la justicia se usada como moneda de cambio por favores políticos como ha sido usada durante el gobierno de López ( Hay que recordar la liberación de la maestra Elba Esther, la prisión ilegal de Robles y el desistimiento de parte de la PG de perseguir a Napito)
La elección de 2021 está a la vuelta de la esquina y la presión sobre el PRI se traduce en escándalos, se traduce en amenazas, se traduce en llamadas para acalambrar al tricolor.
Ya he expresado en estas líneas de que la elección del próximo año es una elección a tercios (hasta ahora): Un tercio del electorado está con López Obrador, un tercio está con PRI-PAN-PRD-MC, y otro tercio está indeciso. Las acciones de la UIF están dirigidas a arengar al rebaño pejista, a recuperar indecisos con la premisa de que “se está combatiendo la corrupción” y quizás el efecto mortal para nuestra democracia es evitar que el PRI se alíe con el PAN y MC para retomar el control de las cámaras en 2021.
“Alito” Moreno tiene una oportunidad histórica: el deslindar al PRI de todo vestigio de corrupción del pasado, fundar un nuevo PRI que no acepte mordida, no acepte ser extorsionado por López y su camarilla, y fundar una nueva alianza para retomar el control de nuestra nación en las elecciones intermedias. El objetivo del manotazo Lopez-Obradorista es el de intimidar, el de parar esa alianza que le ganaría ambas cámaras, es el camino fácil de los dictadores bananeros (la amenaza, ya dije que algunos priistas no son blancas palomitas).
No tengamos duda, López y los suyos harán hasta lo imposible para frustrar la alianza TUCAM (Todos unidos contra Andrés Manuel).
Habrá que ver de qué lado de la historia quieren estar los Priistas, como cómplices del desastre de país que López dejará cuando se vaya de la presidencia, o como demócratas que refundaron un partido en la coyuntura desastrosa de la administración de 2018-2024.