Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content

¿A qué huele el sexo?

Aroma

Hueles.
Percibo un aroma a madera
Donde estoy y luego me ausento,
Quizás en otra vida fui árbol.

Hueles.
Percibo un aroma a madera
Donde estoy y luego me ausento,
Quizás en otra vida fui árbol.


Y tú me acompañaste, pues después de la lluvia
Ese olor a hierba mojada me evoca tu presencia
Tú, hueles a hierba mojada.
A bosque, a lobo, a refugio.
Hueles a cobija de piel y pelos.
A red de pescadores, a sudor de un día ardiente,
A sopa caliente en un día triste,
Hueles a días grises de lluvia,
De esos, que tanto amo.

IMG 20200512 101054

 

A QUE HUELE EL SEXO?


La comunicación olfatoria puede ocurrir en el ámbito inconsciente. Estudios experimentales han demostrado que un individuo puede detectar el olor de otro sujeto, ya sea hombre o mujer.

Se ha reportado también, que los olores más fuertes y menos placenteros, correspondían a los hombres, y los menos intensos y más placenteros a las mujeres.

El olfatorio es uno de los sistemas sensoriales íntimamente asociado a procesos de memoria. Un olor es capaz de estimular el recuerdo de una infinidad de eventos, y ello es factible por las múltiples conexiones neuronales que establece el sistema olfativo con estructuras del sistema límbico como la amígdala, el núcleo talámico medio dorsal y el hipotálamo, elementos anatómicos relacionados con las funciones reproductoras y sexuales.


El término feromona, proviene de las raíces griegas pherein que significa transferir y hormone excitar, y describe una clase de sustancias químicas que utilizan los animales para comunicarse entre sí y que producen en el sujeto receptor, conductas estereotipadas o respuestas endocrinas.


En el ser humano las feromonas se encuentran en la secreción de las glándulas axilares y en la superficie dérmica.


Las feromonas están modulando la actividad del eje hipotálamo-hipófisis a través del órgano vomeronasal. Esto explicaría la sensación que se experimenta durante el proceso de atracción, y que coloquialmente se traduce en expresiones como “me dio un brinco el corazón” o “hasta la respiración se me cortó”.


Que hablarían de la participación del eje hipotálamo-hipófisis y del sistema autonómico, con los consecuentes cambios en la frecuencia cardiaca y la respiratoria.


La industria perfumera está empeñada en la búsqueda del perfume que produzca mayor efecto sobre el sexo opuesto. Por ello, hasta el nombre de los perfumes induce a imaginar sensaciones sexuales placenteras.


Escucha mi podcast “la fisiología del amor” donde te explico las tres fases del enamoramiento y la atracción. Pero para que ocurra “la química entre los sexos”, la responsabilidad les corresponde a las feromonas.

 

Lee también mis publicaciones recientes:


El derecho a disentir es el derecho de la inteligencia.

— Avelina Lésper

Un Año Ha Pasado Y Las Cosas Van Peor ¡A Celebrar!

El Cártel de Macuspana Es la Marca de una Nueva Forma de Gobernar

Denunció a AMLO y a Adán Ante la DEA y el FBI