El orgullo de actuar por lo que es correcto.
1, 2, 3... ¡Va por Ti, Va por Mí, Va por México!
Aún tengo la sensación de la piel chinita por la reacción que tuvimos más de 67 mil personas conectadas en vivo, por casi 10 horas, en torno al caso a la agresión que se le hizo a Carlos de Loret de Mola, pero con un claro mensaje para todos aquellos que no estamos a favor del presidente, en un ataque frontal e ilegal, violando en vivo desde su púlpito, el Artículo 16 de la Constitución, vulnerando nuestros derechos a la protección de datos personales y nuestra seguridad, haciendo uso faccioso de las instituciones que se suponen deben de protegernos, ya que están hechas para servir a los ciudadanos, para fortalecer al Estado y no para ser instrumentos de agresión ni revanchas por parte del presidente.
Ver esta reacción y acción, de la forma como lo hizo, fue una sacudida para el país que nos hizo reaccionar de manera virtual, uniendo a la sociedad civil, periodistas nacionales e internacionales, funcionarios públicos e influencers, en una sola voz: TODOS SOMOS LORET.
Esto me lleva a pensar en que la resiliencia de un país refleja su habilidad de reaccionar (de recuperarse rápidamente) o de soportar (de absorber) el impacto de la crisis.
Resiliencia significa reestructurar nuestros recursos en función de las circunstancias y de las necesidades que se presentan. De esta manera, no solo seremos capaces de sobreponernos a las adversidades, sino que podremos ir un paso más allá y salir fortalecidos de situaciones complejas.
Hemos sido una sociedad resiliente cuándo sufrimos un desastre natural y no esperamos a que las autoridades salgan al rescate, una muestra de ello, han sido los terremotos e inundaciones que hemos tenido y salido al quite, ayudando desde nuestra trinchera y con los recursos que tengamos a la mano. Y en esta ocasión, aunque no es un desastre natural, es un Gobierno desastroso que atenta contra todo aquel que no esté de acuerdo, que cuestione, que exhiba la corrupción e impunidad y exija resultados.
¿Cómo podemos ser ciudadanos resilientes?
Primero hablemos de cómo ser ciudadanos en toda la extensión de la palabra; procuremos a nuestra comunidad, infórmate quien es tú representante y si está llevando a cabo lo que prometió en campaña, asumamos derechos, deberes, responsabilidades.
Participa e identifícate como parte activa de la sociedad y pertenece a ella involucrándote, sé una pieza importante de tu comunidad. Toma conciencia de no tirar basura, no desperdiciar agua, alimentos, seguir las reglas para el buen vivir y la buena convivencia.
Sé ejemplo a seguir con pequeñas acciones, concretando nuestros deberes ciudadanos y ejerciendo nuestros derechos.
Hagamos lo que nos concierne para lograr que nuestro México pueda ser mejor porque habitamos aquí y hemos hecho lo que nos corresponde por nosotros y por los demás.
Vivir aquí es un privilegio que vale la pena vivirlo, y debemos comprometernos con él.
Ser ciudadano resiliente en éste México cambiante e incierto, es colaborar con la reorientación de nuestra existencia, siendo capaces de mirar el bien común como una meta a logras y no como un horizonte.
Comprendamos que la resiliencia en un país, es la capacidad de las personas, comunidades e instituciones para adaptarse, recuperarse y transformarse ante los cambios que pueden afectar su funcionamiento cotidiano. Es estar preparado para anticipar esos cambios y aprovecharlos para una transición hacia una sociedad más justa, igualitaria y sostenible.
¿Cómo hacer que México sea un país resiliente?
Para construir resiliencia, son claves el reconocimiento y el respeto por la diversidad de las personas, organizaciones e instituciones.
Requerimos romper con dogmas y actuar en consecuencia, requerimos claridad y sensatez para aceptar la adversidad. Hagamos una reflexión en lo que está sucediendo y construyamos juntos un plan para emprender acción, una agenda verdadera para recuperar el terreno que ya teníamos ganado y no seguir retrocediendo en todos los aspectos, porque este no es el México que quiero dejarle a mis hijos y creo que tú tampoco.
Veamos en este desastre una oportunidad como sociedad civil organizada y hagamos un México más fuerte y justo.
¡DECIDIRNOS es la clave! Decidir es mantenerse activo, impedir que la inercia nos absorba, es tomar una actitud dinámica ante las cosas, es ser inconformes activos con la mediocridad y el atraso. Decidir es oponerse a la inmovilidad, al estancamiento de los problemas que no desaparecen por sí solos, sino que se van acumulando, aunque uno crea que se acostumbra a ellos, no se quedan quietos, siguen un proceso creciente y aniquilador. Decidir es buscar mejores opciones, es esfuerzo, es lucha. Decidir es un derecho que para ejercerlo se requiere valor para enfrentar las consecuencias, implica reflexión, planeación y acción. Decidir es responsabilidad. Tomar decisiones es la única forma de resolver los problemas y aspirar a vivir mejor. Decidir es existir, es ser uno mismo. “Dejar de luchar es comenzar a morir” Decidir es luchar, es mantenernos vivos. “No gana la batalla el más fuerte, sino el que decide ganarla.