Mentiras para gobernar.

Mitomanía: La mentira como forma de vida.

By Ale Leon
El mitómano no tiene un plan, no va buscando nada a medio o largo plazo más que la admiración inmediata. La clave para detectarles es descifrar la intención, obtener alguna ventaja, es decir: Con sus mentiras Andrés Manuel, consigue la aprobación, el respeto y/o el afecto que necesita,
| Opinión
Mitomanía: La mentira como forma de vida.

Andrés Manuel utiliza la mentira como una forma de vida, su mitomanía radica en su delirio de grandeza como rasgo central, logrando cautivar a sus seguidores cuando la gente está harta de la corrupción, el derroche y la ineficiencia gubernamental de sexenios anteriores.

Andrés Manuel suele mentir por compulsión, esa tendencia a mentir compulsivamente puede colocarle en situaciones ridículas o llevarle a inventar historias insostenibles. De hecho, aunque el mitómano sepa que lo han descubierto, puede seguir mintiendo y complicar aún más su narración.

Para Andrés Manuel, mentir se convierte en un hábito, es su forma de relacionarse, no solo siente la necesidad de mentir en las situaciones que están en su contra para evitar las consecuencias sino también en los pequeños detalles, aunque no gane nada con ello.

Quién se siente víctima del sistema, encaja perfecto en esta manipulación y le resulta atractiva la oferta de que sin esfuerzo alguno sus condiciones de vida van a mejorar en corto plazo, haciéndoles creer a los mexicanos que vivirán mejor con el menor esfuerzo.

En algunos casos las historias que cuentan los mitómanos están muy bien hilvanadas y resultan creíbles ya que contienen un gran nivel de detalles, lo que denota que la persona ha estado procesando cuidadosamente esa información.

¿Por qué lo hacen?

El mitómano no tiene un plan, no va buscando nada a medio o largo plazo más que la admiración inmediata. La clave para detectarles es descifrar la intención, obtener alguna ventaja, es decir: Con sus mentiras Andrés Manuel, consigue la aprobación, el respeto y/o el afecto que necesita, por esa razón, en muchos casos las mentiras patológicas esconden un deseo de llamar la atención, que se logra creando un personaje falso que la persona va enriqueciendo con mentiras.  

Lo que No saben algunos, es que hay personas que poseen un "Don" que sienten y saben cuándo se trata de una mentira. En estos dos años, Andrés Manuel ha hecho que descubramos ese don que teníamos dormidos.

Se cree sus mentiras, inventa un mundo alternativo donde es el héroe, todos le quieren, y aborrece el mundo real, del que se aleja más y más cada día, hasta que se hace casi imposible regresar. Ha mentido tanto que se engaña él solo, y por esa razón debe defender sus propias mentiras concentrando el poder, atacando a los órganos autónomos y modificando la Constitución, usa toda su fuerza de mayoría para hacer todas las reformas legales y constitucionales que necesita para su 4T sin apego a la legalidad bajo su discurso presidencial.

Andrés Manuel el 14 de abril, al presentar su informe trimestral 2021, la ONG Signos Vitales, señaló que el gobierno actual hace uso frecuente y sin recato de mentiras, verdades a medias y datos no verificables. Caracterizándolo por la “pérdida del valor de la verdad”.

“Una mentira no tendría sentido

si la verdad no fuera percibida

cómo peligrosa”

 

Alfred Adler

 

Hoy en día, el valor de la verdad, es uno de los más importantes en toda relación humana y tristemente, uno de los valores más manoseados y denigrados por parte del gobierno de Andrés Manuel , su gabinete,  todos los que emanan de su partido y todos aquellos que solapan sus mentiras y engaños a la ciudadanía, en lugar de defenderla y así querer darnos a entender que la única verdad que puede y debe prevalecer en el país es la que el presidente disponga, provea y coloque diariamente en los medios de comunicación, con preguntas a modo, un guion de falsedades, denostaciones en contra de quienes lo cuestione, así como una lista de promesas incumplidas y cifras maquilladas.

Detrás de cada mentira se encuentra una verdad incuestionable: el gobierno de la 4T no ha sabido cómo dar resultados visibles, medibles y perceptibles en cualquier tema que aquejan a la sociedad mexicana, comenzando por la fallida estrategia en torno a la pandemia por COVID-19, el desabasto de medicamentos, un sistema de salud universal, tratamientos contra el cáncer, el rezago educativo, la violencia de género, su nulo posicionamiento para enfrentar los retos globales  en materia de medio ambiente, el cierre de cientos de miles de empresas y los 12 millones más de pobres, por mencionar algunos.

De esta manera, el culto a la mentira, las medias verdades o el “Yo tengo otros datos”, mismos que él dirige y organiza a través de sus mañaneras. De acuerdo a la Organización SPIN, Andrés Manuel miente 80 ocasiones durante cada una de sus conferencias, esto quiere decir que está por duplicar  las 23 mil mentiras que The Washington Post le contabilizó a Trump en su mandato.

Al 20 de abril, Andrés Manuel acumula 50 mil 324 mentiras o afirmaciones engañosas.

A más de  dos años, esta forma de gobierno se visualiza cada vez más como la de un solo hombre que toma decisiones de manera unilateral, sin tener que pedir permiso a nadie, haciendo posible implementar su proyecto de transformación de gobierno de manera expedita e ilegal, caracterizado por una intensa concentración de atribuciones, debilitando los diferentes contrapesos institucionales.

Nuestro derecho a la libertad de expresión y derecho a la información no han mostrado mejoras, sino todo lo contrario, ha sido uno de los más amenazados y vulnerados, reduciendo su presupuesto y su derecho de reservar información por el mismo gobierno federal.

Andrés Manuel pretende seguir gobernando el país a través de sus conferencias mañaneras y no  a través de resultados y realidades.

Hace algunos días me hicieron el comentario de que México está en un proceso de destrucción, y que tenemos que dejar que eso suceda para reconstruirlo. Que la mexicanidad está demasiada taladrada en el mexicano, separada de sus cánones gubernamentales, la mexicanidad deviene en las masas vía existencial de comprensión del mundo. Se funden cultura urbana e ‘identidad nacional’, ya no en las tradiciones, sino la manera en que el instinto colectivo mezcla realidades y mitologías, computadoras y cultura oral, televisión y corridos, para orientarse animadamente en un mundo que, de otro modo, sería todavía más incomprensible.

¿Vamos a seguir permitiendo la destrucción de México, por la ambición y el resentimiento de un solo hombre? México está en una crisis política y moral de grave trascendencia, y si no se la reconoce y admite, y si no se hace el mejor de los esfuerzos para remediarla, México caminará a la deriva, perdiendo un tiempo que un país tan retrasado en su evolución no puede perder; o se hundirá, para no rehacerse quizás con una personalidad propia.

unnamed 1



Artículos relacionados

¿Como será recordado el sexenio? Parte 1: Mentiras.

Es difícil que en unos años no se recuerde a este sexenio como el de las mentiras y las cortinas de humo.

Moral y mentiras: López es todo menos lo que dice ser.

Moral, rectitud, honestidad son palabras que Andrés López utiliza muy a menudo para describirse a sí mismo o sus acciones. Su economía moral y su cartilla son elementos que utiliza para justificar su opinión e imponerla sobre la gente a...

La mentira, método sistemático de AMLO: #TRASLAVERDAD

CARLOS URZÚA CALIFICA DE AUTORITARIO EL PRESIDENTE 18 años en campaña de mentiras logró que sus seguidores, ahora fanáticos dieran por ciertas las falsedades de Andrés Manuel López Obrador, a grado tal que las defienden sin razón alguna.

El mito de los 30 millones.

Ya no son 30 millones, son mucho menos, pero más importante, ¿Alguna vez importó cuántos fueran?


© Derechos reservados CNXS. Diseñado por RedBee.
Terminos y Condiciones | Políticas Privacidad  | Publicidad | Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Back to Top