#ElOcasoDelCacique

Desde el cónclave (Primera parte)

By @SergioRenovado
Todos los grandes secretos tienen raíces profundas y macabras, este no es la excepción...
| Opinión
Desde el cónclave (Primera parte)

Vigésima quinta entrega de: El Ocaso del Cacique.

No te pierdas la parte anterior aquí: ¿En serio?

 

-Ya no finjas. Choquito me acaba de confesar todo lo que dijo cuándo regresé. Pasando las elecciones ME TENGO que operar y tal vez me quede en la plancha. Y quiero que tú redactes mi testamento

Jesús quedó impávido. ¿Qué pasaba por la mente del líder? ¿Qué se le había escapado como para no haber previsto el drama por el que ahora pasaba? ¿Sería algo tan grave y peligroso como para llegar al extremo de ponerse, literalmente, en sus manos? Porque para el común de la gente la cuestión de hacer un testamento era algo relativamente sencillo, obvio… Pero en una persona de la estatura del líder ya implicaba algo más impactante. Y sobre todo… ponerse literalmente en sus manos, después de lo que había sucedido entre ambos. Tenía que escarbar, averiguar si no habría gato encerrado o si la magnitud de la situación era mayor a lo que Jesús había visualizado desde su menospreciado, pero sumamente revelador espacio como Comunicador Presidencial. Ya lo había dicho públicamente el líder: nada pasaba en el país sin que él se enterara. Y nada pasaba con el líder sin que Jesús lo supiera. Así que…

-A ver Adrián. Suéltala derecha. ¿Qué pasa contigo? ¿Qué sabes tú que no sepa yo?

Volvió la mirada socarrona del líder. Casi seguro que Jesús había vuelto a morder el anzuelo.

- ¿Nerviosito?

-No. Sólo precavido. Si te voy a ayudar de nuevo, quiero saber a qué atenerme.

La actitud resuelta de Jesús lo desarmó. Si había, sobre la faz de la tierra, alguna persona ante la cual el líder no podría ocultar sus verdaderos sentimientos, sus reales pensamientos, era Jesús. Toda su vida pública y privada había transitado entre la falsedad y la coerción. Incluso su matrimonio con Doña Diabla fue producto de una… como decía uno de sus rivales… Concertacesión. Favor por favor, dádiva por dádiva. Lo malo en esa fórmula de vida es que ahora, por primera vez desde que se volvió figura relevante, es que era más lo que debía pagar que lo que podría cobrar. Las arcas para la permuta de apoyos, al igual que las de la nación entera, estaban casi agotadas.

-Mira, Jesús. Quiero decirte algo, pero por ningún motivo puede salir de aquí. Prométemelo

-Dale… No hay bronca

- ¡Prométemelo!

-Ta bien. Te lo prometo

-Bueno, bueno. Te creo. Me conoces bien y sabes que mucho de lo que la gente sabe de mí es más por lo que me han ayudado que por lo que yo… este… puedo manejar.

- ¿A qué te refieres?

-A que mis libros, mis ideas, mi Movimiento mismo… Fue armado desde…

- ¿El partido? ¿La Corriente democrática? ¿El Foro?

- ¿Vas a hacerle al pndejo o me vas a dejar explicarte?

-Perdón. Me callo. Síguele.

-Así me gusta. Lo que he hecho desde que salí de la Chontalpa hasta ahora es obra de… Don Francisco.

- ¿Queeeé?

-Como lo oyes. Cuando yo andaba en la pndeja total, haciendo himnos al partidote y todo eso, Don Francisco ya andaba a la baja en la política, pero seguía moviéndose tras mandolinas…

- ¿Querrás decir “tras bambalinas”?

-Si… ¡Eso! Ya no se movía como antes pues en la lucha de poder Don Antonio, su sucesor, le fue cortando todas las alas. Pero el viejo no podía estarse quieto. Y me mando decir que lo viera en su casa, allá en Sumiya. Pues me apantalló y fui. Tenía mucho miedo pues yo estaba bastante wey y él pues… ¡Habrías de haberlo conocido entonces! Ya se ve todo carcamán, pero en aquella época tenía una fuerza, un carisma que… Me dejó todo atolondrado. Habló y habló como dos horas del o que había intentado… Y de las fuerzas oscuras que no lo dejaron hacer lo que él quería… En un momento me atreví a decirle algo sobre el asunto de la “docena trágica” y el mal manejo de las finanzas. ¡Y se encabritó! Se puso como loco diciendo que había sido un engaño, que lo traicionaron y… me callé.

-Pero así fue

-No para él. En fin. El caso es que ya calmado me dijo que él veía en mí alguien que podría ayudarlo a resucitar su movimiento, pero que tenía que renunciar a muchas cosas y aceptar otras y si aceptaba hacerlo, el me aseguraría la presidencia. Total. Le dije que sí. Esa misma noche me inicié en la Fraternidad y he seguido sus mandatos al pie de la letra.

Imagen2

- ¿La qué?

-Uta. ¿Ya no te acuerdas de lo que grité el 15 de septiembre?

-Si. Lo recuerdo, pero creí que era una onda medio progre… Algo como muy cautivador

El líder endureció el rostro y le habló con una voz entre tenebrosa y amenazante

-No juegues con eso. Te estoy hablando de la verdad absoluta que gobierna todo el planeta. Y Don Francisco la conoce.

- ¿Entonces es cierto? ¿Eres más…?

- ¡Calla! Así nos dicen los demonios de la mentira y la oscuridad. ¡Nuestra es la luz que debe iluminarlo todo y que triunfará, cueste lo que cueste! Es el momento de los Fraternos.

Jesús enmudeció. El líder transpiraba profusamente, señal evidente de que su convicción sobre el tema. Cuando la prensa opositora se refería a él como un “Iluminado”, Jesús, de manera genuina, ubicaba el asunto como un mero ataque hacia las expresiones grandilocuentes y exageradas del líder. Pero ahora… Adrián le parecía más un fanático convencido del oscurantismo que el líder brillante de las causas sociales. Esto no iba nada bien.

-Te escucho y te respeto. Pero…

-Nada que agregar. No debes saber más. Lo malo es que ahora Don Francisco….

- ¿Qué hay con él?

-Pues que me haya dejado de apoyar con las logias es mala, muy mala señal

- ¿Por qué?

-Porque eso significa que me dejó, así, a mi suerte… Y a mi muerte

- ¿Tan grave es?

-Si. Las logias se mueven por todas partes: aquí, en Latinoamérica, en Europa… Con el mismo Hayden. Llevan siglos controlando el poder y en serio. No tienes idea de lo que pueden hacer

-Pero tu tienes el control local… Todos los hilos… Hasta los naranjas te siguen el juego

La boca del líder dibujo una mueca de amargura

-Ya no es suficiente. Sin Don Francisco y los fraternos… No me queda nada. Por eso quiero hacer el testamento, antes de que sea demasiado tarde

-En lo que esté a mi alcance te puedo ayudar, pero… ¿No es más bien un asunto de notarias?

-No. No te hablo de los bienes terrenales. Ese reparto ya está hecho con los tres vagos mayores y con Becky. No te hagas wey. Ya sabes demasiado de eso

- ¿Entonces? ¿De cuál testamento me hablas?

-Del mío. Del ideológico. De lo que quiero decirles a los mexicanos cuando ya no esté con ellos… O cuando ya no pueda… O me dejen… hablar

-Disculpa que te lo diga, pero suenas demasiado dramático

-Pedazo de inu… (Una rápida mirada de alerta de Jesús impidió que el líder terminara de decir la palabra). Perdón. Perdón. Tu no sabes de lo que ellos son capaces. Son peores que… Virgilio

La seriedad del rostro del líder y, sobre todo, la voz trémula con que mencionó al sinaloense fue suficiente para que Jesús se percatara de la encrucijada del líder. Lo miró: encorvado, cabizbajo, el rostro abotagado, la mejilla izquierda semiparalizada, alternando con torpeza una aspiración de habano con un trago de ron. No. No le gustaba. Debía haber algo para detener el cataclismo. La mente de Jesús maquinaba, figuraba escenarios, medía riesgos. Habría de intentar algo diferente, algo único que le permitiera al líder dar un viraje de timón en favor del movimiento y para rescatar su ardua lucha.

-Adrián… Creo que es el momento de reorganizarnos como hicimos durante el plantón. Lo que más nos conviene es convocar a un conclave

-Un… ¿Qué? Eso me suena a iglesia

Ante la ignorancia de Adrián, por un momento Jesús quiso ser sarcástico, pero se contuvo. La lastimera imagen del líder le conmovió, por lo que decidió dejar la burla para después

-Adrián. Llámale como quieras, pero lo que necesitamos es que te reúnas lo antes posible con los líderes que aún tenemos. La marcha del millón está a la vuelta de la esquina y tenemos que reagruparnos. No voy a dejar que lo que te derrote… o nos derrote sea tu pnche depresión más que las elecciones.

En los apagados ojos del líder asomó una leve luz

- ¿Crees que funcione?

-Con tu liderazgo y con algunos resortes de presión sí. Es cuestión de movernos y organizarnos ya

-Y… ¿a quienes vas a convocar?

-A los obvios: Del partido a Montero y a Salustio, al ministro Arnulfo, a Estela, al General… Y a Vázquez Natael…

- ¿Y por qué a Vázquez? ¡Su manejo de la pandemia nos dio en la mdre!

-Yo sé mi cuento

- ¿Y la jefa de gobierno? Tiene que estar presente pues la marcha va a ser aquí y le corresponde

-Te recuerdo que lo que menos queremos ahorita es revivir su imagen. Aún está muy fresco lo de la Línea 12

- ¿Y Claudio? No convendría que…

-Déjalo que se concentre en preparar la visita de la vicepresidenta de Hayden. Y te pido un favor. Sé que los sigues teniendo en mente para sucederte, pero si no rescatamos esta elección primero tu sucesión quedará en sueño guajiro

El líder llegó a la convicción de que Jesús ya no era un simple asistonto.

- ¿Y de qué quieres que se trate el conclavo ese?

-Conclave. De preparar un plan “B” y un plan “C”

- ¿Plan B, C?

-Si.

- ¿Cuál es el B?

-Hacer lo necesario para NO perder las elecciones

-Va, va. ¿Y el C?

-Hacer lo necesario para invalidar las elecciones

-Oye Jesús. Eso no me gusta nada. Te recuerdo que yo he insistido mucho en que me vean como demócrata y no como un dic…

-Me enseñaste que eso es para los mítines… ¡CAUTIVAR! Pero en la realidad lo importante, o, mejor dicho, lo único es conservar el poder.

Los ojos de Jesús brillaban como fuego. Y ante tamaña decisión, el líder tuvo que recular. Si. Al fin y al cabo, la batalla que venía sería la madre de todas las batallas políticas que hubiera librado hasta ahora. No era momento para titubeos.

-Adelante. Avísame cuando esté todo listo. Me voy a descansar un rato a mi recámara.

Es de todos conocido que los edificios antiguos, sobre todo los de la época contemporánea al Palacio, maravillan tanto por lo que se ve en ellos o su presencia en la Historia como por los secretos que guardan. Y son, justo, sus caras ocultas, lo que las mentes sagaces saben aprovechar. Desde que el líder decidió no vivir en la Residencia Cipreses y radicar en el Palacio, Jesús se dio a la tarea de indagar todo lo que subyacía en el vetusto edificio. Paso varios meses indagando aquí y hurgando allá hasta hacerse de toda la información concerniente la “nueva” sede presidencial, incluida la concerniente a sus “accesos” privados. Encerrado en su despacho, discurrió toda la ruta crítica necesaria para que el cónclave se celebrara ese mismo día

Un par de horas más tarde tocó con suavidad la puerta de la habitación del líder.

- ¿Se puede?

Una voz como de ultratumba contestó

-Eh… Si… Pásale

Jesús entró y lo vio levantarse penosamente de la cama. El lacio cabello del líder, todo desparramado a todo lo ancho de su cabeza, develaba que el descanso del líder había sido más de tormento que de reposo.

-Y qué… ¿Ya tienes todo listo?

-Te están esperando en el bunker

El líder abrió los ojos como plato

- ¿Vinieron todos?

-Si.

-Y… ¿Cómo le hicieron para pasar… entre todos los bloqueos?

-Utilicé unos accesos poco usuales. Los conocerás cuando llegue el momento de sacarte de aquí

- ¿Cómo que sacarme de…? ¿Por qué?

-Por si las cosas se ponen peores?

-Bueno, bueno. Vámonos entonces.

El líder logró incorporarse y, tras unos minutos que pasó en el baño para arreglarse el cabello, salió caminando a paso lento del brazo de Jesús. Recorrieron el pasillo principal frente a la habitación del líder, pero justo al dar la vuelta para acceder al rellano de la escalera que los llevaría al bunker, se toparon con un hombre mayor sentado en una silla de ruedas. Ambos quedaron petrificados. El líder, lívido, se acercó al hombre

-Don Francisco

Y el anciano contestó:

-Tenemos que hablar


@SergioRenovado

Coach, abogado y poeta #VxM #GuardianesXLaDemocracia #RedMasUNO

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